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Alta Peli te dice: a jugar Virginia

Nota por el 09/08/2017
 

Porque no todo es FIFA, Call of Duty o GTA. Hoy Alta Peli te dice: a jugar Virginia, un juego que cuenta mucho sin utilizar palabras.

La palabra puede ser liberadora, puede contar historias hermosas, transmitir pensamientos y sentimientos; pero también puede ser limitante, ¿nunca escucharon eso de “una imagen vale más que mil palabras”? Bueno, Virginia es la suma de muchas imágenes y cada una ellas valen mucho más que mil palabras.

Lo más sorprendente de Virginia es la forma en que utiliza animación de carácter sutil, la composición cinematografía artística, y una banda sonora tipo orquesta para contar su historia sin una sola línea de diálogo. Nadie, incluyendo su protagonista Anne Tarver, pronuncia una sola palabra, sin embargo, los personajes son profundos, interesantes e intrincados.

Tarver es un agente del FBI que investiga la desaparición de un niño en la ciudad rural de Kingdom, Virginia. Su pareja, María Halperin, está llevando el caso. Sin saber que Tarver ha sido asignado en secreto para observarla de cerca para el departamento de asuntos internos.

La oficina de Halperin está en un obscuro sótano. Esto es un gran ejemplo de cómo el juego revela en silencio cosas acerca de sus personajes. Está claro que la oficina describe cómo el FBI ve a Halperin, como un elemento perturbador que se debe mantener fuera de la vista. También está claro como esto hace referencia a otro famoso agente del FBI de la televisión. Por supuesto, nada de ello es casualidad. Virginia tiene una fuerte inspiración, de la cual no reniega, en series de televisión como los X-Files o Twin Peaks. El tono, la estética y la narrativa, están representados aquí de manera exquisita.

¿Una película hecha juego?

Virginia es una serie de viñetas cortas en primera persona, con frecuentes cortes rápidos para darle una energía dramática, como de televisión. Nos despertamos en la cama, un segundo más tarde estamos en un coche que circula por la autopista, luego nos encontramos en la puerta de una casa. La edición es fantástica, y cada vez que una escena corta, es bienvenida. Si bien esto hace al título algo lineal, no es necesariamente negativo; hay multitud de títulos con énfasis en la exploración, Virginia elige no hacerlo y está bien.

El juego no tiene un menú, ni puzzles intrincados para resolver o secuencias de botones para sortear situaciones complejas. La forma de interactuar con el mundo es la retícula, que representa el punto de observación del jugador. Cuando el punto de la retícula se transforma en un diamante significa que podemos presionar el botón para interactuar, esto es toda la acción de botones que encontraremos. muchos aspectos de la historia se revelan solamente al dirigir la mirada hacia ellos.

“Virginia recibe claras influencias de series como X-Files o Twin Peaks”

Este es un juego que quiere que pensemos en el acto de pensar, de una manera filosófica. Éste es el espacio en el que vive Virginia, es un espacio que muchos juegos pretenden navegar. Lo fascinante de Virginia es que plantea interrogantes que otros juegos con énfasis en la narrativa no explotan. Aquí pocas cosas están claras ¿Quién somos en este juego? No, esa no es la pregunta ¿Cuántos personajes del juego somos? En el mejor de los casos podemos decir que somos un investigador, en el cuerpo de otro investigador. Somos alguien que observa a otro que observa a todos.

jugar Virginia

No puedo entrar mucho en detalles sobre el guion y la narrativa de Virginia porque todo es spoiler. Lo que sí puedo decirles es que la ausencia de diálogos y esa edición extraña de los sucesos hace que no todo lo que sucede sea tan claro. No se nos da todo digerido, sino que el usuario es partícipe en la interpretación de los sucesos, por eso destaco lo del ejercicio de pensar.

Si en esta nota no les quedaron las cosas claras sobre Virginia, es que me salió bien, porque esa es la esencia del juego, expresada por los mismos desarrolladores en una carta al jugador que se incluye en el menú.

Lo que sí es claro y evidente es que tienen que jugar Virginia. Es una maravilla metida dentro de un juego de poco más de 2 horas. Es una pieza asombrosa de narrativa y diseño, un juego que se anima a ir donde pocos son capaces de seguirlo y donde todavía menos se animan a hacerlo.

Si no vas a jugar Virginia este fin de semana, podes revisar nuestros recomendados anteriores: FireWatchThe Witness