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Breaking Bad: la película, analizamos el fan film de la serie

Nota por el 20/03/2017
 

Luego de dos duros años de trabajo, llegó Breaking Bad: la película hecha por fans. Una ambiciosa labor que buscó dar respuesta al siguiente interrogante: ¿puede contarse la historia de Walter White en sólo dos horas? En Altapeli vimos la película y te contamos nuestras impresiones.

Heisenberg: condensado

Estaba claro que el debate iba a surgir cuando los estudiantes Lucas Stoll y Gaylor Morestin decidieron lanzar su versión resumida de la histórica serie Breaking Bad. Parecía una tarea monstruosa comprimir 5 temporadas y 62 episodios de este relato de ambición, corrupciones, secretos y obsesiones que mezcla temáticas shakesperianas con un tono indudablemente western.

¿Lo lograron realmente?

El argumento masivamente condensado de esta película hecha por fans, se piensa más como una reinterpretación de los hechos que como un remix de las grandes escenas. Según los mismos autores: “no es una fan film únicamente, es una versión alternativa de Breaking Bad, para ser vista con ojos frescos”.

Aclaración inicial: soy un fan absoluto de la serie (lo dije en mi blog cuando analicé el final). Dicho esto, no recomiendo ver esta película sin antes experimentar la genial obra maestra de Vince Gilligan.

La película estuvo subida inicialmente en Vimeo.com hace unas semanas pero rápidamente Sony la dio de baja por motivos de derecho de autor. Por supuesto, un alma caritativa de Internet preparó un torrent que puede conseguirse con facilidad (y también esta disponible en la web de los autores).

Incluso me sorprendí porque, a los pocos días de estar para descargar, varios subtítulos en español (también hechos por fans) estaban disponibles.

Por último, algunas personas ya comenzaron a subirla a Youtube:

Lo que voy a hacer a continuación es reseñar está película sin spoilers, y luego (previo aviso mediante) hacer la comparativa con su versión original en un apartado final.

Breaking Bad: the movie

(sin spoilers)

Directo al grano: esta película de fans está realmente muy bien hecha. Sí, se realizaron cortes masivos y necesarios en la historia donde hay personajes y subtramas que directamente desaparecen. Pero el argumento más principal de todos (la conversión de Walter White desde sencillo profesor de química a capo de la droga y antihéroe) está presente.

Algo destacable de esta película es la manera en la que los directores lograron economizar narración por medio de diferentes técnicas: los montajes (que son, también, un gran homenaje a la serie), el solapamiento de escenas (a veces se muestra una escena en silencio mientras se monta el diálogo de otra, logrando un interesante efecto que además permite ahorrar tiempos) y el foco en escenas chiquitas que desarrollan a los personajes mediante acciones sutiles en lugar de grandes exposiciones.

Al conocer cómo inicia y termina la serie, los directores pudieron darle el enfoque que creyeron más importante. Por ejemplo, la historia arranca con una escena de la última temporada, solapada astutamente con la escena en la que unos jóvenes Walter White y Skyler (embarazada) están comprando la misma casa por primera vez.

Por otra parte, estaba claro que no iba a ser posible meter todas las subtramas, motivaciones, dinámicas y relaciones en un comprimido de dos horas. Por eso, el foco está puesto en un universo mucho más diminuto donde quien más sale ganando (además de Walter) es Hank Schrader. Una decisión astuta porque la cacería de gato y ratón que se va desarrollando entre ellos es, quizás, uno de los aspectos más cinematográficos de la historia.

Hay pequeñas apariciones, claro: Jesse, Skyler, Saul, Mike, Gus Fring, Gale Boetticher. Todos están ahí, pero sus roles quedan relegados a un segundo plano. Skyler tiene un poco más de desarrollo que el resto, aunque su personalidad no queda tan perfectamente caracterizada en esta versión reducida.

Otro aspecto debatible es que los creadores de la fan-film alteraron el destino de algunos personajes (debido a la manera en la que se editó) y dejaron que varias escenas memorables de la serie ocurran fuera de nuestro espectro de visión. Se puede discutir si fueron buenas o malas decisiones, pero lo que no se puede negar es buscaron economía en la narrativa y, en la mayoría de las casos, la consiguieron satisfactoriamente.

Me parece que quien nunca vio la serie puede ver esta película, entender perfectamente la trama, y disfrutar plenamente de la montaña rusa de emociones que presenta. Sí, van a quedar algunos cabos sueltos (¿por qué a Walter Jr. le dicen Flynn sobre el final de la serie? ¿por qué Hank aparece en silla de ruedas a mitad de la película y luego, mágicamente, está caminando de nuevo?) pero son cuestiones que pueden dejarse pasar.

Lo cierto es que esta es una experiencia de edición maravillosa que van a disfrutar, especialmente, dos tipos de grupos: (1) Los fans de la serie que busquen, de alguna manera, revivirla y (2) los amantes del cine (particularmente en el apartado técnico de edición), que se van a encontrar con un trabajo apasionado y resuelto con ingenio.

Igual aclaro: quienes no conocen nada en absoluto de la serie, vean la versión original. Este es un largometraje hecho por fans y dedicado a los fans. Dicho esto, me paso para el análisis con spoilers. #SpoilerAlert.

Breaking Bad: la película hecha por fans

(spoilers)

Lo que esta fan-film te deja al final del día es un argumento muy coherente de un buen hombre haciendo cosas incorrectas por las razones correctas (al principio, claro). Con su trabajo de edición, los directores reinterpretaron la historia de tal manera que esta es una historia diferente a la que conocemos, y tenemos que verla como tal.

Por ejemplo, acá Walter White se vuelve “malo”… hasta ahí. Nunca lo vemos dejar morir a Jessica Jones, ni envenenar a Brock. Nunca se lo ve tan manipulador. Aunque se deshace de Gus Fring, la icónica escena de él saliendo del hospital sin mitad de la cara no está presente. Tampoco vemos las idas y vueltas de todo ese plan infernal que diseñó.

Acá se eliminaron prácticamente todas las subtramas. Se agradece no ver a Marie con su problema de cleptomanía o a Walter Jr. quejarse constantemente y volverse un adolescente rebelde. Si da lástima que no veamos las subtramas de Mike, de Jesse, de Hank. Jesse y Mike, por ejemplo, son apenas parte del paisaje.

Por cierto, Mike tiene un destino muy diferente a su versión original. Acá simplemente se retira y nunca más lo vemos.

Todos estos cambios tienen sentido si pensamos que la historia, necesariamente, debía contar un conflicto más concentrado, más chiquito. El foco es la transformación de Walter White (eso está bien logrado, si bien acá es mucho menos villano) y la subsiguiente cacería de Hank.

Un aspecto curioso de esta fan-film es que los directores eligieron dejar escenas largas y completas. La que más me llamó la atención fue la del “almohadón de las expresiones” y la charla de Walter con su familia. Es una escena brillante donde se logran introducir (en esta película de fans) a varios personajes y sus valores básicos a partir de lo que opinan sobre el tratamiento de Walter.

El resultado final es que uno se siente maravillado y ligeramente decepcionado. Es impresionante cómo lograron mantener el esqueleto esencial de la historia, y la forma inteligente en la que resolvieron una trama tan inmensa gracias a diversas técnicas de edición, pero da pena que tantas cosas queden atrás. Por ejemplo: la dinámica entre Jesse y Walter es inexistente, como lo es la participación de Gus Fring en los eventos de la historia. No hay hermanos Salamanca, ni Tuco. Mike Ehrmantraut es apenas un secuaz más.

Sin embargo, es fácil criticar o sugerir de qué manera se podría haberse mejorado la producción. Hay que estudiar (al detalle) material de 50 horas de duración, preparar storyboards, editar, testear, renderizar. El hecho de que este proyecto llevó dos años nos da una idea de lo dificultoso que es todo eso.

La película da la estructura básica del argumento de Breaking Bad, el esqueleto. Deja de lado todo el desarrollo interno de la trama, las relaciones entre personajes (sus motivaciones y conexiones). Arcos argumentales enteros fueron dejados de lado. Gus y Gale aparecen y desaparecen (y sabemos qué tan importantes son en la versión original).

De todas formas, varios aspectos de este colosal trabajo de edición funcionan, y funcionan bien. La comedia está intacta, el tono de la historia es adecuado, los collages para avanzar la trama son exitosos y es brillante el uso de la narración (voice overs), flashforwards y pequeñas escenas para dar profundidad a la trama.

Conclusión

La versión original de Breaking Bad es insuperable. Fue un testamento al planeamiento a largo plazo. Compleja. Irónica. Dura. Adictiva. Sutil. Eléctrica. Grandiosa. Vince Gilligan creó un mundo fascinante, con atención al detalle, y una historia que ya marcó un umbral.

Al final del día, más allá de todos sus personajes y subtramas, es una única historia: una sobre la vanidad. Dicen que el poder no corrompe, sino que revela la verdadera identidad de uno.

Personalmente aplaudo al dúo de directores por llevar a cabo un homenaje destacable. Lucas Stroll y Gaylor Morestin lograron que vuelva a enamorarme de la serie, que me den ganas de querer revivirla en su formato original, por lo menos para revivir los momentos más memorables que quedaron afuera de esta edición. De todas formas, si consideramos el buen uso de técnicas de condensación, el resultado es un trabajo destacable y muy satisfactorio.

¿Vieron Breaking Bad: la película hecha por fans? ¿Qué les pareció? ¡Déjennos sus comentarios!