Conectate con nosotros

Alta Peli

Cortos que se convirtieron en películas

Cine

Cortos que se convirtieron en películas

Cortos que se convirtieron en películas

El cortometraje suele ser el primer espacio de experimentación para la mayoría de quienes pretenden dedicarse a la realización audiovisual. Para eso deben sintetizar todas las ideas e intenciones en unos pocos minutos, en vez de poder desarrollarlas en una hora y media, algo que no es nada fácil de lograr. La diferencia de códigos y formatos no impide que retomen algunas de esas ideas cuando finalmente tienen la oportunidad de llevar adelante un proyecto propio: estos son algunos de esos cortos que se convirtieron en películas, con diferentes niveles de éxito y procesos de producción.

Cortos que se convirtieron en películas

Alive in Joburg (Neill Blomkamp)

¿Qué sucedería si cuando finalmente llegan los extraterrestres a la Tierra no es para conquista ni diplomacia, sino porque no tienen otro remedio? ¿Que haría la humanidad con esos relativamente pacíficos colonos que no tienen forma de sustentarse? Antes de convertirse en el director de algunas de las historias de ciencia ficción más personales de los últimos años, Neill Blonkamp saltó a la fama con este cortometraje que luego se convirtió en el fundamento de Distrito 9, su primer largometraje.

Con escenarios y realidades poco comunes para el cine internacional, recibió mucha atención del público y la crítica generando bastante atención hacia sus siguientes proyectos. Aunque ese entusiasmo decayó con Elysium, con Chappie volvió un poco a sus raíces, retomando una de las ideas que había probado en un cortometraje y logrando recuperar algo de la magia.

Mamá (Andrés Muschietti)

Llamar la atención de un productor y director como Guillermo del Toro no es algo fácil, pero para Andrés Muschietti lograrlo fue fundamental para que su trabajo integre la lista de cortos que se convirtieron en películas con estreno internacional, algo que difícilmente hubiera logrado tan rápido de otra manera.

Este cortometraje fue su ticket dorado para entrar por la puerta grande a la industria del cine, generando bastante expectativa por sus próximos trabajos, principalmente IT.

9 (Shane Acker)

Realizar un largometraje de animación es algo bastante difícil sin una producción con cierto presupuesto donde apoyarse, por lo que el cortometraje suele ser un campo bastante fértil para la prueba de técnicas nuevas y el entrenamiento de quienes las ejercen.

9 tiene mucho de lo que luego fue la película, tanto en historia como en diseño de personajes y su entorno. Los conceptos que apenas se presentan fueron luego desarrollados con mayor profundidad, convirtiéndolo en un muy buen ejemplo de cortos que se convirtieron en películas, mostrando dos productos diferentes que cumplen cada uno con lo que su formato les pide pero a la vez comparten un fuerte lazo conceptual que los une íntimamente.

Whiplash (Damien Chazelle)

No son tantos los cortos que se convirtieron en películas ganadoras de un premio Oscar, y probablemente cuando lo presentó en Sundance ni el director esperaba tanto éxito internacional.

Como desde el inicio la idea de Chazelle era hacer un largometraje, las semejanzas entre ambos no son pocas. En el producto final conservó a uno de los protagonistas y cierta simpleza de realización, dejando de lado la parafernalia clásica que a veces la industria fuerza a incluir para focalizar en la relación entre alumno y maestro que atrapó al público.

Daemonium (Pablo Parés)

Aunque técnicamente la desarrollaron como una serie web con la posibilidad de eventualmente convertirse en un largometraje, cada episodio está armado de forma que parece un cortometraje independiente, alejados del serial clásico y usando una continuidad difusa y una línea de tiempo poco clara.

Con un presupuesto limitado pero tampoco escaso, llevaron adelante esta producción autogestionada que crea un interesante mundo distópico donde conviven la magia demoníaca y la tecnología. Los distintos fragmentos fueron saliendo a la luz cada algunos meses atrayendo la atención de muchos seguidores, hasta que finalmente fue re-editado para llegar al cine en 2015 en un única pieza y abriendo nuevas puertas al cine de género argentino.

Medianeras (Gustavo Taretto)

Los únicos dos largometrajes de ficción dirigidas por Gustavo Taretto fueron cortos que se convirtieron en películas, lo que lo convierte en un caso especial para esta lista. La de Medianeras es una historia romántica muy porteña. Es gris, depresiva y un poco asfixiante, convirtiendo todos esos adjetivos usualmente descalificadores en algo bastante interesante. Circuló por internet convirtiéndose en algo de culto entre estudiantes de arquitectura (ganándole un poco de mano a El Hombre de al Lado), para años después pasar a la pantalla grande con no tanto éxito, quizás por no aportar mucho nuevo entre las dos versiones.

Tanto Medianeras como Insoladas parecen compartir un mismo problema a la hora del salto, porque así como un cuento no es simplemente una novela de pocas páginas, los cortos que se convirtieron en películas no pueden ganar solo en minutos de pantalla: necesitan un desarrollo más profundo de las ideas que proponen, desandando un poco el camino de la síntesis que debieron emplear para hacer un corto.

Click para comentar

Deja un comentario

Más en Cine

Trending

Arriba