Conectate con nosotros

Alta Peli

Razones por las que tenés que ver Kill List, un retorcido híbrido de géneros

kill list

Cine

Razones por las que tenés que ver Kill List, un retorcido híbrido de géneros

Razones por las que tenés que ver Kill List, un retorcido híbrido de géneros

Esta genial y retorcida pesadilla dirigida por Ben Wheatley, nos cuenta la historia de un veterano de guerra devenido asesino a sueldo que, luego de aceptar un prometedor trabajo, se ve inmerso en un espiral de misterio y oscuridad que va a dejarte con los pelos de punta.

Kill List, tres películas en una

Tratar de describir Kill List no es tarea fácil. En primer lugar, porque cada uno de los actos que estructura el guion parece salido de una película distinta. Es un retorcido híbrido de géneros que desorienta y engaña, pero que al mismo tiempo se las arregla para mantener un constante clima opresivo y de suspenso.

Podríamos definir a la primera parte del metraje como un drama familiar. En ella se nos introduce a Jay (un genial Neil Maskell) y a Shel (MyAnna Buring), una pareja de veteranos de guerra que tienen una relación bastante tensa (e intensa). Ambos intentan llevar una dinámica familiar armoniosa por el bien de su pequeño hijo Sam (Harry Simpson), pero la realidad es que las constantes discusiones por problemas financieros y las secuelas emocionales y psicológicas que la guerra de Iraq ha dejado en el perturbado padre de familia, impiden que sea así.

El infierno de la guerra no es lo único que ha dejado una marca en la Psique de Jay. Resulta que, como si fuera poco, la economía familiar se sostiene gracias a su labor como asesino a sueldo y, al parecer, su ultimo trabajo no salio del todo bien. Esto lo ha llevado a alejarse del negocio, con esperanzas de poder descansar y recomponerse, pero la falta de ingresos y las presiones familiares lo llevan a tener recurrentes enfrentamientos con su mujer.

Las tensiones aumentan cuando la pareja invita a cenar al carismático Gal (Michael Smiley) y a su nueva novia Fionna (Emma Fryer). Este, ademas de ser el mejor amigo de Jay, fue su compañero en el campo de batalla, y ahora lo es en el negocio de las muertes por contrato. Luego de algunos momentos incómodos y algunos otros divertidos vividos durante la velada, Gal le propone a su viejo amigo/socio aceptar un trabajo que promete una paga millonaria. Luego de insistir un poco, Jay acepta. Es en este momento donde podemos decir que la película vira hacia el lado del policial o el drama criminal. El dúo de asesinos se pone en marcha y comienza a ir detrás de los objetivos de su lista. Sin embargo, un halo de misterio rodea todo el asunto y rápidamente las cosas se van a ir tornando cada vez mas oscuras. El realismo con el cual era tratado el drama familiar, se torna un realismo mucho mas crudo y perturbador, a medida que se van llevando a cabo los asesinatos. Hay secuencias sumamente repugnantes, de un nivel tremendo de Gore.

Todo este segundo acto se encarga de llenarnos de intriga e incertidumbre, haciendo que nos resulte imposible determinar que nos deparara el futuro; Y, sinceramente, estoy seguro de que hasta el mas sagaz de los espectadores no podrá prever la naturaleza del final. El ultimo acto convierte a esta obra en una película de terror hecha y derecha, ofreciéndonos un desenlace totalmente macabro y pesadillesco.

Kill List, un retorcido híbrido de géneros.

Algo huele muy mal…

El guion de Wheatley, a pesar de su ambigüedad, logra desarrollar en profundidad a cada uno de los personajes. En cuanto a su trabajo como director, construye de forma precisa un clima que hace que todo el tiempo sientas que algo anda verdaderamente mal. Ya desde los primeros momentos del metraje, juega con nosotros dándonos algunas sutiles «pistas» de que hay algo mas oscuro que sobrevuela la trama. Una sensación de paranoia y malestar al mejor estilo Rosemary´s Baby. La perturbadora banda sonora que acompaña la mayoría de las escenas y los abruptos cortes entre ellas, potencian el tono de constante incomodidad que con tanta agilidad maneja el director durante toda la película y da la sensación de que hay algo que nos quieren ocultar.

Las actuaciones son de primer nivel, en especial el trabajo de Neil Maskell, al cual seguramente muchos recuerdan de la excelente serie británica Utopia.

Kill List, un retorcido híbrido de géneros.

Kill List es una película sumamente potente y provocadora, dueña de un planteo sumamente interesante y original. Recorriendo con precisión distintos géneros, construye un in crescendo angustiante que tiene como meta un retorcido desenlace que, sin bien dividirá las aguas entre los espectadores, merece totalmente la pena ser experimentado.

¿Vos ya viste Kill List? ¡Contanos que te pareció!

Click para comentar

Deja un comentario

Más en Cine

Arriba
Salir de la versión móvil