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Las peores películas de Ricardo Darín

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Las peores películas de Ricardo Darín

Las peores películas de Ricardo Darín

Lo queremos mucho, pero no por eso bancamos todas sus películas. Hablar de las mejores producciones del actor argentino es algo que se ha hecho hasta el cansancio. Por eso, en Alta Peli hoy queremos hacer algo radicalmente diferente: ¿cuáles son las peores películas de Ricardo Darín?

Las peores películas de Ricardo Darín


Darín y el camino hacia los Oscar

Nadie lo dudada, pero la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de la Argentina confirmó a La odisea de los giles como el título para representarnos en los próximos premios de la Academia de Hollywood.

Se trata de una gran propuesta nacional, tanto para pasar un rato divertido como para reflexionar sobre las heridas que dejó aquella crisis del 2001. Aporta su buena dosis de humor, un poquito de crítica social y algo de suspenso. El tema es que se trata de una historia muy local, demasiado argentina, y desconozco que tanto podrá atraer al público extranjero.

¿Es material para Mejor Película Extranjera? Solo el tiempo lo dirá. Este humilde servidor, por más que le pese, cree que no.

La película de Sebastián Borensztein es la más vista en lo que va del año (más de 1.500.000 espectadores) y tiene potencial para estar entre las 9 seleccionadas, aunque la existencia de un pequeño fenómeno llamado Parasite le va a complicar la carrera.


Las peores películas de Ricardo Darín

En los premios Oscar, las películas argentinas llevan 7 nominaciones: La tregua (1974), Camila (1984), La historia oficial (1986, ganadora), Tango (1998), El hijo de la novia (2001), El secreto de sus ojos (2009, ganadora, venciendo a la película de Michael Haneke) y Relatos salvajes (2015). Ricardo Darín ha sido protagonista de 3 de esas 7 películas.

Pero hoy acá no estamos para tirarle flores, sino todo lo contrario. Decididamente protagonizó algunas de las producciones cinematográficas más hermosas e importantes de nuestro país, ¿pero cuáles son las peores películas de Ricardo Darín?

Podemos perdonarle sus participaciones en los inicios, cuando todavía no era un actor consagrado. Nadie lo va a culpar por querer llegar a fin de mes con las películas de Cacho Castaña.

Tampoco vamos a incluir cameos pequeños como el de Torrente 5: Operación Eurovegas.

Una última aclaración: no considero como peores películas de Ricardo Darín a algunas producciones que generaron una importante división de opiniones, tanto en la crítica como en los espectadores.

Nieve Negra (2017, Martín Hodara) y La Cordillera (2017, Santiago Mitre) te pueden gustar más o menos, pero son intachables desde lo técnico y las grandes actuaciones que contienen.

Para aquellos que le reprochan a Darín que nunca escapa de su registro habitual (algo que, de hecho, es absolutamente cierto), vean La Cordillera y después me cuentan. Allí el actor brindó una de las interpretaciones más diferentes, interesantes y perturbadoras de su carrera.

Delirium (Carlos Carrau, 2014)

La verdad es que pasás un buen rato con Delirium, lo cual no significa que sea una buena película. Los protagonistas tienen la idea de rodar una cinta de bajo presupuesto con Darín para hacer dinero rápido. El problema es que el actor –que se interpreta deliciosamente a sí mismo– se les muere durante el rodaje. ¿Cómo sería la Argentina sin Darín?

La banco en cuanto a su estilo y experimentación, aunque sacando a nuestro actor fetiche, el resto de las interpretaciones son de mediocres para abajo. La historia flaquea cuando Darín no está presente, muchos chistes no funcionan y la química entre los amigos es forzada.

Es mala, pero denle una chance cuando se la crucen en algún servicio de streaming. Hay un par de chistes que están impecables. El verdadero “delirio” de esta película es que haya conseguido meter a tantos personajes conocidos del medio: periodistas, noteros, famosos, etc. En ese sentido, nunca viste nada igual a Delirium en una producción argentina.

Tesis sobre un homicidio (Hernán Goldfrid, 2012)

Delirium puede pasar como gran placer culposo. Lamentablemente no puedo decir lo mismo de Tesis sobre un homicidio. Pese a ser prolija y estar filmada con suficiente solidez, la obra dejó únicamente el título de la novela original de Diego Paszkowski.

Roberto Bermúdez (Ricardo Darín) es un abogado y profesor especializado en Derecho Penal. Cuando una mujer muere cerca del aula adonde estaba dando clase, comienza a creer que Gonzalo (uno de sus alumnos) es el brutal asesino.

Con referencias burdas a Blow Out (de De Palma), La Conversación (de Coppola) y todas las demás grandes historias del policial negro, este relato tiene un inicio más que decente hasta que los acartonados personajes de Calu Rivero y el español Alberto Ammann toman protagonismo.

Hay una escena en un baño donde Calu Rivero (en su gran debut cinematográfico) muestra todas las lecciones de actuación que aprendió en Patito Feo. A partir de ahí todo va en picada. Predomina la confusión y la precipitación. Los personajes comienzan a actuar de forma desordenada. Se dejan detalles inconclusos que provocan perplejidad. Es todo bastante frustrante.

Nada más se le rescatan algunas cuestiones técnicas. Partiendo de un guion tan arbitrario como ridículo, nos enfrentamos a un Darin repitiéndose, un Alberto Ammann nivel Sebastián Estevanez, y una bella Calu Rivero a la que le deseamos la mejor de las suertes… en todo lo que no sea actuar.

La Señal (Ricardo Darín, 2007)

¿Sabían que Darín también dirigió? Bueno, técnicamente fue una co-dirección con el mismo Martín Hodara, que siguió con Nieve Negra diez años más tarde.

Admitamos primero que La Señal es de esas películas de época que no son nada comunes en Argentina. En 1952, mientras Eva Perón agoniza, un mediocre detective privado (nuestro Ricardo Darín) se ve envuelto en una historia poco convencional.

El problema de La Señal (no confundir con la de sci-fi del 2014) es que es, simplemente, olvidable. Incluye todos los elementos clásicos del cine negro, pero la historia parece más un robo a todo lo ya conocido que algo verdaderamente original. Es Chinatown versión berreta. O, por qué no, el Halcón Porteño.

Una lástima, porque desde el punto de vista de montaje, puesta en escena, maquillaje, etcétera, no tiene nada que envidiarle a Hollywood. Decepciona el argumento que no va para ningún lado, la narración tediosa y el desperdicio de tremendos actores como Darín, Peretti y ¿Julieta Díaz? Sí, vamos a sumarla también. Y Julieta Díaz.

Séptimo (Patxi Amezcua, 2013)

Séptimo es un thriller insípido que nunca logra generar empatía por los personajes, ni por la situación en sí. Hay demasiado poco contexto o desarrollo de personajes para interesar al público. Tampoco alcanza altos niveles de suspenso, que es lo que pretende. Es una película que habría pasado inadvertida de no ser por la presencia de Ricardo Darín.

La premisa es sencilla: los dos hijos de un padre desaparecen mientras bajan la escalera de su séptimo piso y él (Darín) baja por el ascensor. Todo parece indicar que siguen dentro del edificio, y que se trata de una tramoya para distraer al padre y evitar que llegue a un importante juicio.

La historia fusiona, en los primeros minutos, el misterio de tipo cuarto cerrado con el género del whodunnit, donde hasta el último minuto no vamos a saber qué pasó o quién es el culpable. Por desgracia, la trama está plagada de agujeros y cuestiones que no tienen de donde sostenerse. La tensión está completamente ausente.


Esta es nuestra selección de las peores películas de Ricardo Darín. ¿Agregarían alguna a la lista?

1 comentario

1 comentario

  1. Juan

    27/09/2019 en 14:26

    Agregaría Kóblic, no aporta nada.

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