Conectate con nosotros

Alta Peli

Oscares de Actuación: ¿Por qué siempre se premia lo mismo?

Cine

Oscares de Actuación: ¿Por qué siempre se premia lo mismo?

Durante años he oído a cinéfilos y no tan cinéfilos expresar la misma queja. Que siempre hay un determinado tipo de papel que te garantiza un Oscar. Que los Oscares de actuación siempre se consiguen por dar vida a alguien que posee alguna incapacidad mental, alguna enfermedad terminal o es algún personaje histórico que preferentemente tenga ambas. Y lo dicen como si esto fuera una suerte de injusticia. Yo, durante años, estuve en estos rangos profiriendo las mismas quejas. Pero con el pasar de los años y un poco más de formación en distintos aspectos de la cinematografía he llegado a una conclusión. De que hay una razón de por qué la academia premia siempre lo mismo.

Primero, partamos de la base de una realidad inevitable y es que los actores son el cuerpo de votantes más grande que tiene la academia. Así que en orden de entender porque premian lo que premian hay que entender, en cierto modo, lo que implica el oficio interpretativo. Algunos dicen que emocionar al público con determinado papel basta y sobra para ganar el premio, pero la Academia no solo premia la emoción sino todo el esfuerzo e investigación que el intérprete invierte para lograr dicha emoción; es decir, el oficio invertido, los limites psicológicos y físicos que supera el actor, los extremos (también psicológicos y físicos) a los que llega el actor para dar vida a una personaje.

Oscares de Actuación 1

Es decir, no es solo el resultado final, sino como se llega a él para darle verosimilitud. Uno no necesita investigar mucho para dar vida a una persona común y corriente; lo que tampoco quiere decir que sea fácil. Pero cuando hablamos de extremos, cuando hablamos de esfuerzo, en realidad estamos hablando de compromiso con el oficio. Si vos sos actor y conmovés teniendo la cara con una linda base, con una iluminación de tres puntas, basándote únicamente en la información que te da el guion y transcurriendo en la comodidad de un set de filmación, te encontrás en una zona de confort que la academia puede nominar pero jamás premiar. Cuando hablamos de compromiso hablamos de cambiar la forma de tu cuerpo (engordar exageradamente, o perder peso exageradamente), cambiar la forma de tu cara (ponerte cicatrices, canas, depilarte las cejas, usar anteojos culo de botella, dientes postizos), investigar profundamente sobre los tics físicos y verbales de un tipo específico de conducta (entrevistándose con psicólogos, médicos o pacientes con determinado tipo de incapacidad física o mental) y hasta incluso llegando al extremo de llevar esa investigación al mundo antes de llegar al set (Robert DeNiro llego a ser un taxista de verdad, con licencia y todo, para Taxi Driver).

Oscares de Actuación 2

Este último punto me lleva a otra de las grandes quejas sobre los Oscares actorales: La del Holocausto. Que interpretar a un sobreviviente, victimario o una víctima del Holocausto te garantiza un Oscar. A riesgo de sonar políticamente correcto in extremis, hay una razón para esto y es que esa situación era, con perdón del epíteto, una reverenda mierda. Estabas en condiciones infrahumanas, de estrés extremo, torturado física y psicológicamente a cada paso del camino, y con un miedo extremo a que en cualquier momento y hasta por la más estúpida de las razones un lacayo de Adolfito te meta un tiro en la cabeza, para luego quemarte y formar parte de una pila de cenizas como si tu existencia no tuviera valor. Todo esto por el simple hecho de pertenecer a una raza que los Nazis consideran inferior. Y si te toca interpretar a alguien del otro lado, no es mucho mejor, ya que es difícil dar vida, sin juzgar (una actitud que no hay escuela de actuación que no enseñe a evadir), a alguien con un pensamiento tan destructivo y justificarlo. En resumidas cuentas, someterse física y psicológicamente, a ese periodo de la historia no es joda. Por eso Adrien Brody le pudo ganar a un coloso interpretativo como Daniel Day Lewis, que lleva al extremo cualquier rol que hace, sea lo que sea.

Oscares de Actuación 4

La competencia al Mejor Actor de este año me ha hecho pensar de un factor más que agregar a esta disputa: la del ambiente en donde el actor está desempeñando su oficio. Algunos dirán que cuando un actor se mete el sexo entre las piernas para parecer una mujer frente al espejo es de un nivel de compromiso conmovedor, pero ese actor lo hizo en la comodidad y la calidez de un set de filmación. Mientras que el que parece ser el numero puesto de este año, se torturo física y psicológicamente para su papel, en condiciones climáticas bajo cero, muchas veces inmóvil, comiendo hígado de bisonte casi crudo y prácticamente sin hablar casi toda la película. Este es un acto difícil de superar, por más inversión psicológica que hayas hecho al dar vida a la primera operación transgénero de la historia y en una época donde eso estaba mal visto. Pero repito: Comodidad de un set, esa es la gran diferencia.

Esa es la razón de por qué se premia siempre lo mismo en los Oscares de Actuación. Es una cuestión de verlo desde la perspectiva del oficio en sí mismo y los desafíos psicológicos, físicos y hasta incluso morales a los que se somete un actor para dar vida a un personaje. Es eso, una simple y a la vez compleja cuestión de cuan comprometido está el potencial galardonado con el oficio que ha elegido.

Continuar Leyendo
Te recomendamos
1 comentario

1 comentario

  1. Matias Seoane

    23/02/2016 en 16:08

    Never go full retard.

Deja un comentario

Más en Cine

Trending

Arriba