Conectate con nosotros

Alta Peli

REVIEW: Good Omens, Buenos Presagios

Críticas

REVIEW: Good Omens, Buenos Presagios

Con dirección de Douglas Mackinnon y guión de Neil Gaiman adaptando su propia novela (escrita junto a Terry Pratchett), la miniserie de seis episodios Good Omens trata con humor los preparativos del Apocalipsis que reiniciará la guerra entre los ejércitos del Cielo y el infierno.

Good Omens

Good Omens, Buenos PresagiosEn los orígenes del mundo, la primera pareja humana fue puesta en el Jardín del Edén. No duraron mucho, porque un demonio en forma de serpiente fue enviado a tentarlos con romper las reglas. Son expulsados, y un ángel es puesto en las puertas del jardín con una espada llameante.

Ya desde esos primeros días y siendo los representantes en la Tierra de cada uno de sus bandos, la relación entre Crowley (David Tennant) y Aziraphale (Michael Sheen) fue mutando de rivalidad a amistad; sobre todo desde descubrir que había cosas más disfrutables para hacer viviendo entre humanos que cumplir con las órdenes de sus jefes, cosa que a nadie parecía importarle demasiado.

Por eso mismo, cuando se les anunció la llegada del Apocalipsis que daría inicio a la guerra entre las huestes del cielo y el infierno, no están muy entusiasmados. Ambos se acostumbraron a la vida en la Tierra y saben que gane quien gane esa guerra, todo será destruido. Así deciden operar discretamente para frustrar los planes de sus jefes y mantener las cosas como están.

El plan es vigilar al anticristo e influenciarlo para que cuando cumpla los once años y obtenga todo su poder, no sea demasiado bueno ni demasiado malvado y sostenga al mundo igual que como es hasta ahora. Pero cuando finalmente llega el gran día, nada sucede.

Desconcertados, llegan a la conclusión que estuvieron vigilando al niño equivocado: inician una carrera por encontrar al correcto antes que los Cuatro Jinetes sean invocados y hagan su trabajo de destruir a la humanidad.

El serafín y la serpiente

good omens critica serie

La propuesta de Neil Gaiman (American Gods, How to talk to Girls at Parties), más que nada reversiona las historias clásicas del Génesis y el Apocalipsis, dándoles una vuelta de comedia que convierte tanto a los ángeles como a los demonios en seres burocráticos que no entienden muy bien de qué se trata lo que están haciendo, pero tampoco se lo cuestionan. Están completamente desentendidos de la humanidad, solo les interesa volver a enfrentarse en combate y están demasiado distraídos como para darse cuenta de que sus enviados en la Tierra no están haciendo su trabajo.

Crowley y Aziraphale son los clásicos personajes grises, los trabajadores de bajo rango que al darse cuenta de que tienen más en común entre sí que con sus superiores, pierden interés en el enfrentamiento y lo convierten en una rivalidad amistosa, permitiendo ayudarse mutuamente para llevar una vida más relajada. Después de todo, si sus órdenes llevan a anularse mutuamente, al no hacer nada el resultado sería el mismo.

Además de un guión ajustado, era fundamental la buena química entre Tennant y Sheen para poder mostrar convincentemente una amistad de milenios, algo que Good Omens refuerza con varios flashbacks a distintos puntos de la historia, reflejando cómo mientras la amistad entre ambos se va solidificando también cada cual abandona poco a poco sus posturas más extremas.

Si algo le juega un poco en contra a esta miniserie es quedarse un poco en el medio de lo que propone. Por más interesantes que son todas las escenas de los dos protagonistas, especialmente cuando se juntan, el resto de los personajes dista de estar tan desarrollados como ellos dos y algunos son directamente chatos, justificando lo que hacen sin más excusa que estar cumpliendo antiguas profecías. Presenta varios personajes y antagonistas, pero la mayoría tiene participaciones mínimas, dejando con ganas de que fueran desarrollados con un poco más de profundidad, o que al menos lo que hacen tenga un poco más de relevancia. Quizás necesitaron tiempo, pero lo más probable es que estirar Good Omens solo hubiera servido para desdibujar sus mejores partes antes que completar las que se quedan a medio camino.

Construye una continuidad de situaciones divertidas con un humor bastante inocente y absurdo, pero pocas de esas situaciones son realmente cómicas en sí mismas. El resultado final es bueno, pero deja la sospecha de que podría haber sido un poco mejor.

Influencias que van y vienen

critica buenos presagios amazon

Desde lo visual, propone una estética cuidada que al no tomar demasiado en serio el realismo aporta cierto humor absurdo, ayudando a esconder las limitaciones de presupuesto con las que está hecha, que de todas formas se notan más de una vez. Aspirar a lograr un producto visualmente semi cinematográfico como American Gods estaría condenado al fracaso, porque en este caso se trata de un producto con expectativas de alcanzar a un público mucho más limitado.

Sin embargo, hay algunas semejanzas con esta otra serie, pues el autor sostiene una idea a lo largo de su obra sobre cómo funciona ese otro plano de existencia que convive con el mundo humano. Del mismo modo, viendo Good Omens se hace más fácil entender a qué se referían los creadores de la longeva Supernatural cuando declararon que la obra de Neil Gaiman era una influencia concreta presente a menudo en su trabajo.

REVIEW: Good Omens, Buenos Presagios
Nota de lectores9 Votos78
80
Total
Conclusión
Con sus limitaciones, sobre todo en lo técnico, pero con un buen trabajo actoral de sus protagonistas, Good Omens es una buena comedia fantástica que apunta a un humor bastante inocente. Dura lo justo que puede sostenerse sin caer en rellenos o enredarse en tramas innecesariamente complejas.
Click para comentar

Deja un comentario

Más en Críticas

Trending

Arriba