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El género slasher a través del tiempo

Nota por el 23/06/2017
 

Todos conocemos el cine “slasher”, aquel subgénero del terror caracterizado por asesinos casi indestructibles con un apetito incontenible por jóvenes atractivas, una combinación que permite generar suficiente carne y sangre para cautivar. ¿Pero cuándo inició y cómo fue evolucionando? Para entenderlo mejor, haremos un repaso por el género slasher a través del tiempo.

De asesinos implacables y adolescentes chillonas

El término “slasher” se deriva de la palabra slash (“cuchillada” en inglés). La característica fundamental es la existencia de uno o más psicópatas asesinos que matan brutalmente a adolescentes y jóvenes fuera de la supervisión de adultos.

Los implacables asesinos son frecuentemente impulsados por una venganza oculta y parecen tener armaduras de acero. Algunos hasta son explícitamente sobrenaturales. Todos ellos misteriosamente pueden aparecer y desaparecer como por arte de magia, con la misma rapidez con la que hacen desaparecer el cuerpo de la víctima.

En serio: podemos atribuirlo a agujeros de guión, pero lo cierto es que todos los asesinos del cine slasher tienen una habilidad increíble para deshacerse de un cuerpo adulto de 100 kg, sin dejar un solo rastro de sangre y de forma silenciosa, casi milagrosa.

Las víctimas son usualmente adolescentes o jóvenes adultos, todos culpables de un pequeño vicio como beber algo de más o tener relaciones extramatrimoniales. Una vez que la audiencia tuvo una muestra de los pecados de la víctima, ésta es masacrada de forma gráfica y espectacular.

Eventualmente, en este tipo de películas queda una última chica que suele ser la de la moralidad más “pura”. Ella será la responsable de liquidar al asesino serial. A menos que llegue la secuela, donde se revele que el asesino no estaba tan muerto.

El género slasher a través del tiempo

Hay tantas categorías de terror como combinaciones de las mismas, haciendo que este gran género sea uno de los más variados de todos.

En este caso, el slasher es generalmente considerado un cine clase “B” (bajo presupuesto, actuaciones muy cuestionables, elenco mayoritariamente desconocido) y es un tipo de terror gore (sangriento) donde el suspenso se reemplaza por persecuciones y escenas impactantes de las muertes.

Hablamos de historias donde los adultos y la policía aparecen nada más que el tiempo suficiente para demostrar su incompetencia. Vale aclarar que el género slasher a través del tiempo fue sufriendo transformaciones.

Su definición se hizo más difusa ya que, si bien ciertos elementos siguen siendo comunes, se ha expandido a tramas donde las víctimas no son necesariamente jóvenes ni se encuentran en un lugar aislado.

La influencia de Psicosis (1960)

La recordada película de Alfred Hitchcock es generalmente citada como una de las primeras en influir directamente sobre este subgénero. Introdujo a un personaje simpático (la despampanante rubia Marion Crane) quien es asesinada inesperadamente mientras se baña en la ducha, disparando una de las escenas más memorables de la historia del cine.

Psicosis empujó los límites de lo aceptado por la época, incorporando sexo y violencia al mix del terror. Su protagonista, Norman Bates, ayudó a configurar el prototipo de asesino desquiciado. Si les interesa profundizar en el legado de esta película, escribí una nota completa al respecto.

El giallo italiano: Fulci, Argento y Bava (años 60 y 70)

El cine giallo disfrutó de un importante éxito comercial especialmente durante los años ´70. Eran pequeñas películas de misterio y crimen italianas caracterizadas por el uso de violencia sangrienta y altas dosis de sexualidad.

Directores como Dario Argento, Mario Bava y Lucio Fulci  iniciaron sus carreras con este tipo de historias. Fueron los autores de clásicos del terror como Rojo Oscuro (1975), Bahía de Sangre (1971) y Don’t Torture a Duckling (1972), respectivamente.

La llegada del cine americano (años ´70)

Fuertemente influenciadas por Psicosis y el cine slasher italiano, llegaron cintas americanas (y canadienses) que le dieron forma definitiva al género. Hablamos, por ejemplo, de La masacre de Texas (1974, Tobe Hopper) y Black Christmas (1974, Bob Clark). Aunque sería injusto no mencionar también a Alice, Sweet Alice y The Town That Dreaded Sundown.

Acá se inició lo que popularmente se conoce como la época dorada del cine slasher. En 1978, un visionario de nombre John Carpenter llegó en el momento exacto con Halloween, que se convirtió en un éxito comercial sin precedentes.

Franquicia que, dicho sea de paso, lleva hasta ahora 10 películas en su haber.

Buscando aprovechar este éxito imprevisto, el oportunista productor Sean S. Cunningham creó la original Martes 13 (1980). Cuando fue bien recibida por el público, ya no quedaba ninguna duda: el género slasher había llegado para quedarse.

Copiar un modelo y juntar el dinero (años ´80)

Todo el mundo quería subirse a la ola de los slasher durante los años ´80. No era necesario crear un guión complejo, los efectos especiales eran mínimos y el mix de sangre, erotismo y violencia agradaban al público. En definitiva, eran películas fáciles de hacer y de vender.

Por eso mismo, comenzaron a llegar secuelas y copias que buscaban hacer dinero rápido y entretener sin mayores pretensiones. En esta época podemos mencionar Prom Night (1980) de Paul Lynch, Pesadilla en Elm Street (1984) de Wes Craven y Sleepaway Camp (1983) de Robert Hiltzik, película que tiene uno de los más grandes giros argumentales del cine de terror.

A finales de la década ya el público comenzaba a cansarse de los psicópatas imparables y el mercado de películas slasher comenzó a caer estrepitosamente. Llegaría entonces, y nuevamente, Wes Craven para inyectarle vitalidad al género.

Scream: el slasher en los años ´90

Scream (1996) no sólo es una de las cintas de slasher más importantes, sino probablemente del cine de terror en su totalidad. Fue una sátira del género al mismo tiempo que logró ser una película genuinamente aterradora.

El éxito desmedido de Scream generó lo que se conoce como la “segunda ola” de slashers (y sus correspondientes secuelas): Sé lo que hiciste el verano, Valentine, Leyendas Urbanas.  Películas que contrastaron con su contraparte ochentosa porque se le comenzó a prestar más atención al guión y a la caracterización de personajes.

El cine slasher de los noventa se focalizaba en héroes con una historia previa y un arco de personaje a completar, o un grupo de chicos navegando conflictos personales. Los héroes debían intentar estar un paso delante de los asesinos y planificar estrategias para vencerlos (o buscar entender el misterio de por qué están siendo cazados).

Acá es donde el slasher se diversificó más que nunca. Nacieron parodias de las parodias (Scary Movie), se alzó el terror japonés y comenzaron a dominar las cintas de “porno de tortura” como las franquicias de El juego del miedo (en mi opinión, una inteligente y compleja narrativa de terror) y Hostel.

Los años 2000: el regreso de la nostalgia

El elemento más destacable de la década del ´00 fue una nostalgia por los slashers clásicos. Y con la nostalgia llegaron las remakes. Todas regresaron: The Texas Chainsaw Massacre (2003), Halloween (2007), Friday the 13th (2009) y A Nightmare on Elm Street (2010).

El año 2003 también vio el esperado crossover entre dos personajes históricos del slasher: Freddy vs Jason juntó a dos de los villanos más conocidos del género: Freddy Krueger y Jason Voorhees.

A este renacimiento se le sumaron más películas originales como las excelentes You´re Next o It Follows, en mi opinión la mejor película del año 2015.

La televisión también ha comenzado a revivir este subgénero. En el 2015 se estrenaron dos series: Scream Queens (de Ryan Murphy), donde un asesino enmascarado intenta matar a las miembros de una hermandad femenina, y Scream: la serie, basada en la franquicia de Wes Craven. El tiempo dirá qué futuro le depara a este querido subgénero del terror.

Este fue sólo un breve repaso por el género slasher a través del tiempo. Seguramente nos faltaron muchas películas. Si hay alguna que agregarías, podés dejarla en los comentarios.