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Un clásico moderno: se viene el reestreno de El mago de Oz

Nota por el 10/06/2017
 

Continuando con la tendencia de los reestrenos clásicos, el próximo sábado 24 de junio se viene el reestreno de El mago de Oz en nuestras salas de cines argentinos. Aprovechamos el nostálgico regreso para investigar por qué esta película es tan recordada.

El reestreno de El mago de Oz

Cuando se estrenó en 1939 (hace 78 años), las adaptaciones literarias en el cine no eran tan comunes como hoy. Mucho menos convertidas en musicales. Por si vivís adentro de un raviol, te contamos de qué se trata la historia.

Judy Garland es Dorothy, una pequeña con una imaginación vívida que ingresa en el fantástico mundo de Oz, donde encuentra maravillosos amigos y derrota a una temible bruja. No importa que el conflicto disparador nunca se resuelva (el hecho de que la vecina quería matar al pequeño perro Toto por haberla mordido), poco molesta que en realidad la Bruja Malvada no sea tan malvada (a fin de cuentas, ¡le mataron a la hermana!) Por supuesto, tampoco nos preocupa que Oz haya resultado ser un terrible chanta que poco tiene de mago.

El Mago de Oz es un clásico emblemático que captura a la perfección la magia de los cuentos de hadas. Una historia de esas que, al pasar los años, sigue cosechando fans con cada nueva generación.

El libro original (The Wonderful Wizard of Oz, 1900) de L. Frank Baum se ha convertido en la fuente de una de las películas más apreciadas por el mundo entero. ¿A quién le importa que el autor haya escrito 16 secuelas? Solo queremos seguir recorriendo el maravilloso camino de ladrillos amarillos que nos presenta la primera entrega en forma de musical.

La mística de la película

Una de las formas que tiene una obra de convertirse en atemporal es rodearla de misterios, de una mística especial. Eso que hace que se siga debatiendo por décadas.

Amamos las leyendas, y El mago de Oz está plagada de ellas. Desde la incesante rotación de directores, hasta la supuesta escena donde se puede ver a un enano colgado (teóricamente, habiéndose suicidado en el set)… pasando por el hecho de que en aquella época los efectos especiales eran peligrosos y pusieron en peligro la vida de El Hombre Hojalata (su tinta plateada generaba reacciones alérgicas) o la Bruja Malvada, que casi se prende fuego porque su máscara verdosa tenía pigmentos de cobre.

Adoramos las historias sobre los enanos que se sumaron a la cinta en un intento de escapar del régimen fascista europeo.

¿Será cierto que el pelo del Leon Cobarde era pelo de león de verdad? ¿Qué me dicen de Pink Floyd y su “Dark Side of the Rainbow”? ¿O que el piso de arriba de la filmación –donde se grabada la música– se rompía y pianos caían lastimando a los actores? Todos estos elementos convirtieron a la cinta en algo muchísimo más grande de lo que ya era.

El colorido mundo de Oz

Volví a ver recientemente la película, y sigo sorprendiéndome cuando Dorothy llega al mundo de Oz. El pasaje de esos colores sepia –agrios, apagados– al multicolor paisaje más allá del arcoíris es un momento impagable que siempre me genera un choque fuerte.

La entrada de Dorothy a esta tierra sigue siendo uno de los momentos más recordables de la historia del cine. “Toto, tengo la impresión de que ya no estamos en Kansas”. Hace más de 70 años que salió esta película, y su belleza estética es mejor que la mayoría de las producciones actuales.

La superproducción del ´39

Aunque no lo crean, para 1939 esta ERA realmente una superproducción, con grandes actores, excelentes números musicales, muchísimos extras, y efectos especiales “innovadores” para la época. También fue una de las producciones más complicadas, tuvo miles de problemas para concretarse (de nuevo, entra la “mística” en escena).

¡Las nuevas tecnologías de colores, las ingeniosas formas de mostrar elementos volando (incluso brujas y monos), las increíbles ambientaciones! Eventualmente fue Victor Fleming quien se encargó de la excelente dirección. Un director que también presentó, casi simultáneamente, Lo que el viento se llevó, ganadora de un Oscar y emblema del cine norteamericano.

 ¡La música… la música!

El soundtrack musical de esta cinta es simplemente hermoso, y ha sido fuente de inspiración para diferentes covers a lo largo de todo el mundo. “Over the Rainbow” se convirtió en su tema de cabecera (quizás, el tema musical más importante de la historia cinematográfica), pero hay muchas más canciones memorables.

Cada personaje tiene su momento gracias a los números musicales de la película: “We’re Off to See the Wizard“, “If I Only Had a Brain“, “If I Were King of the Forest” (una parodia desopilante sobre los reyes, y una importante crítica social).

El simbolismo de los personajes adorados

Al final del día, lo mejor de la película son sus personajes tan queribles. Cada uno le aporta su granito de arena a la obra y representa un mensaje que se quiere transmitir. El Espantapájaros es divertidísimo (siempre fue mi preferido) y le agrega los mejores momentos de comicidad a la historia. De chico, el autor (L. Frank Baum) soñaba que espantapájaros lo perseguían, y estos sueños recurrentes inspiraron al personaje.

El caso de la Malvada Bruja es histórico. Pocos villanos han sido tan perturbadores, aunque pensándolo bien ella no era tan mala (solo tenía muy mala prensa). Margaret Hamilton es muy escalofriante durante la historia. Durante el rodaje casi muere intoxicada por el maquillaje y su vestido se prendió fuego debido a un efecto especial defectuoso.

Los distintos niveles de interpretación

Cuando uno lo piensa realmente, El Mago de Oz tiene situaciones realmente extrañas. Partamos primero por la premisa de que alguien quiera los zapatos de una muerta.

Otro momento especialmente “raro” es la escena de los monos volando a capturar a Dorothy: el cielo se pone oscuro, la música se vuelve tétrica, y la risa malvada de la bruja generan un espeluznante momento de terror dentro de una cinta infantil.

¿Y qué era lo que sucedía verdaderamente en el palacio Esmeralda? ¿Por qué hay árboles malvados? ¿Adónde lleva el camino de ladrillos rojos? ¿Por qué Oz quería a la bruja malvada muerta? Muchas cuestiones quedan abiertas para seguir creando nuestras propias teorías.

Esto genera múltiples niveles de interpretación. La obra es sencilla, pero está plagada de signos que uno puede analizar eternamente, metáforas interesantes sobre los sueños, los anhelos, el destino.

Conclusión

El reestreno de El Mago de Oz es una excelente oportunidad para revivir la magia de esta producción. Una obra del cine que superó cada una de las barreras posibles, volviéndose más importante que los libros en sí. Magníficamente atemporal… tan simple, tan honesta… y sin embargo profunda en mensajes sobre el amor y el descubrimiento de uno mismo.

Todos los cines Cinemark y Hoyts ya están vendiendo las entradas para el reestreno de El Mago de Oz. En principio habrá una función el sábado 24 de junio y otra el martes 27 de junio.