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Gritos en el pasillo: una película hecha con maníes

Nota por el 05/10/2016
 

Gritos en el pasillo es una producción de terror española del 2006 que tiene la particularidad de ser la única película hecha con maníes (o “cacahuates”, como dicen nuestros vecinos del viejo continente). En esta nota te contamos de qué trata esta peculiar historia.

Un stop-motion creativo

gritos_pasillo2-360x253Ya hemos hablado sobre el stop-motion en Altapeli. Sin embargo, siguen apareciendo formas cada vez más originales de utilizarlo. En esta cinta independiente de origen español todo está movido por manos humanas… no hay dispositivos electrónicos ni efectos por computadora. Todo está hecho muy a pulmón, pero con resultados más que agradables.

No todos los días se ve algo de este estilo, y eso definitivamente llama la atención. Su atractivo es innegable y hay varios detalles simpáticos como los juegos de palabras (“MANI-comio”),  o el hecho de que los enfermos psiquiátricos sean “caducados” en lugar de enfermos.

Esto me suena de algún lado…

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El argumento de esta película hecha con maníes es sencillo: un maní dibujante de cuentos infantiles es contratado por el director del MANI-comio. Se le encomienda decorar las paredes con sus dibujos amenos, como una manera de mejorar el ambiente del lugar.

Parece un trabajo fácil, pero las cosas se complican cuando descubre un oscuro pasillo tras el que se escuchan gritos escalofriantes.

Curiosamente, el argumento recuerda bastante a otra película: Shutter Island, de Martin Scorsese, que salió cuatro años después.

Como propuesta de suspenso, la película de Juan José Ramírez Mascaró está muy buena. Incluso cuando uno se acostumbra al estilo de filmación, puede meterse de lleno en la historia y hasta vivir unos buenos sustos.

Los efectos prácticos que lograron son excelentes, más cuando uno se entera que Gritos en el pasillo contó con cero presupuesto; todos los actores, directores, guionistas, etc. trabajaron ad-honorem durante 3 años para llevar adelante esta producción.

Un homenaje al cine

Otro atractivo de esta cinta –creativamente llevada al inglés bajo el título Going Nuts– es la inmensa cantidad de tributos que hay a otras películas: quien preste atención puede encontrar referencias a Drácula, Frankenstein, los Cazafantasmas, la trilogía de El Señor de los Anillos, Indiana Jones y hasta películas de ciencia ficción como Dark City y Volver al Futuro.

Si bien la historia del psiquiátrico hoy puede sonar conocida por el planteamiento similar a películas recientes (resuena también el interesante thriller Stonehearst Asylum, basado en un relato de Edgar Allan Poe), la única película hecha con maníes es una joyita del cine de stop-motion que vale la pena tener en cuenta.

Gritos en el pasillo cuenta con una excelente atmósfera de suspenso, gran uso del sonido y efectos prácticos y un argumento llevadero con sorpresas inesperadas.