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Improvisame todo: El movimiento Mumblecore en el cine

Nota por el 21/02/2017
 

El cine independiente también tiene sub-géneros. Entre ellos, el movimiento Mumblecore busca recuperar lo espontáneo en el séptimo arte, haciendo uso extensivo de la improvisación, planos largos con cámara en mano, canales alternativos de difusión y un sonido natural, sin demasiados retoques.

¿Qué es el movimiento Mumblecore?

La corriente de cine indie conocida como Mumblecore no busca inventar nada nuevo. De hecho, es más un “retro-indie” que fue influenciado, en gran parte, por la nueva ola francesa de los años ´60, el cine de Woody Allen de los años ´70 (Manhattan) y el cine americano de Kevin Smith (Clerks) y Richard Linklater.

Manhattan, el referente temático del mumblecore

Mumble, en inglés, significa mascullar, hablar entre dientes. El término “Mumblecore” se le ocurrió a Eric Masunaga, el técnico de sonido de Andrew Bujalski (director de la primera película de este movimiento). Masunaga notó que los actores de Funny Ha Ha murmuraban mucho durante los diálogos.

Funny Ha Ha, la película fundacional

Cine barato e independiente hubo siempre, por lo que el movimiento Mumblecore no es exactamente una novedad. Pero desde el 2002 –año en el que salió Funny Ha Ha– la corriente ha ido popularizándose y hoy es posible encontrar una gran oferta de películas.

En su mayoría, hablamos de cine hecho por gente en sus 20 y sobre gente en sus 20, tomando temáticas contemporáneas y especializándose en las comedias dramáticas donde se mezclan las técnicas de la Reality TV con las nuevas olas sesenteras y el indie de los años 90.

Para los seguidores del género, Funny Ha Ha no sólo es la película que inició el movimiento Mumblecore, sino también una de las mejores. Andrew Bujalski creó un retrato híper naturalista de lo que sienten quienes salen de la Universidad, esa especie de crisis existencial que nos pone en conflicto con el mundo entero.

La película tiene dos características fundamentales del Mumblecore. Primero: el espectador tiene la sensación de estar espiando un pedazo de la vida de una persona, gracias a una puesta en escena realista, un sonido desprolijo y un argumento que empieza sin empezar realmente (y termina sin terminar realmente).

Por otro lado: el director brindó dos o tres lineamientos de cada escena y dejó que los actores jugaran, que las palabras fluyeran de forma libre y espontánea. Bujalski continuaría puliendo su estilo en varias películas más (por ejemplo: Mutual Appreciation (2005) y Beeswax, del 2009).

El Mumblecore se expande

Andrew Bujalski nunca tuvo intenciones de fundar un movimiento, pero cineastas jóvenes y entusiastas se enamoraron de su estilo y decidieron seguir sus imprevistas enseñanzas: Lynn Shelton, los hermanos duplas (Mark DuplassJay Duplass), Aaron KatzJoe Swanberg son hoy los mejores exponentes del género.

El Mumblecore se ha extendido bastante en los últimos quince años. Existe el “Mumblegore“, cine de terror gore de bajo presupuesto (la franquicia de V/H/S por ejemplo); y en el año 2009 cruzó el océano para formar lo que se conoce como “Berlín Mumblecore”.

Algunas películas del Berlín Mumblecore…

¿Cómo se arranca a ver cine Mumblecore? Básicamente del mismo modo que se arranca cualquier otra cosa: haciéndolo. Muchos aconsejarían iniciar con la película que lo inició todo. Hay listas top en Internet para darse una idea de qué películas valen la pena. Yo quiero cerrar la nota recomendado dos que disfruté un montón.

Drinking buddies (2013)

Una mirada crítica y realista al mundo de los adultos. Olivia Wilde y Jake Johnson son dos amigos que comparten un especial amor por la cerveza. Pero su intensa amistad comienza a generar conflictos con sus respectivas parejas.

Fiel al movimiento Mumblecore, el director Joe Swanberg no les entregó ningún guión a los actores para que de esta manera ellos pudieran improvisar. Sólo tenían una idea general que incluía los puntos más importantes de la trama.

Drinking Buddies no es la típica comedia romántica que cae en los lugares comunes. La historia es muy sencilla pero está contada con un ritmo trepidante. Parece que nunca pasa nada, pero al mismo tiempo hay pequeños detalles, miradas y (especialmente) silencios, que lo dicen todo.

Es de esas película que rebalsan en autenticidad y carisma. La escena final, si bien deja lugar para los interrogantes, es hermosa, y define a la perfección el mensaje de amistad y relaciones que quiere brindar esta historia.

The one I love (2014)

Una pareja en crisis decide pasar unos días en una finca para intentar recuperar el amor. Sin embargo, allí se encuentran con un dilema inusual que va a poner en tela de juicio todo lo que creen sobre ellos mismos.

The One I Love es dos actores (lo que no necesariamente implica dos “personajes”), mucho diálogo (improvisado) y una casa. Y, sin embargo, se las arregla para ser una película muy ingeniosa. No pienso revelar ningún tipo de giro que tiene la trama, sólo decir que me tomó por sorpresa.

El dilema fantástico que se presenta sirve de excusa para explorar los rincones más profundos de la condición humana. En este caso, el tema principal es el de las expectativas que ponemos sobre nuestra media naranja y nuestra incapacidad de aceptar al otro como es, de querer forjarlo a nuestro antojo.

Protagonizan Mark Duplass (gran exponente del movimiento Mumblecore) y Elizabeth Moss (de Mad Men). Una propuesta original y alegórica para manifestar algunas problemáticas de las relaciones. Es fácil sentirse identificado con los personajes y con sus conflictos. Es una deconstrucción de la caída de una pareja a través de un gimmick inteligente. Para verla y luego debatirla.

¿Conocías el movimiento Mumblecore? ¿Qué película recomendarías de este sub-género? ¡Dejanos tus comentarios!