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La lógica de las formas de viaje en el tiempo en el cine

Nota por el 04/08/2017
 

Una de las temáticas preferidas de la ciencia ficción son los viajes en el tiempo y hay montones de películas, libros y series al respecto, incluyendo uno de los más grandes clásicos de la ciencia ficción en el cine. Todas ellas se encuentran con la complicación de explicar qué sucede cuando alguno de los personajes cambia la historia, un problema completamente teórico al que no pretendemos encontrarle respuesta verdadera, sino simplemente analizar los grandes grupos de formas de viaje en el tiempo en el cine dentro de los que caen casi todas las historias del género. Porque, en general, lo que vuelve creíble o no a una historia no es que rompa las reglas de la física, sino que cumpla las reglas que se autoimpone para su mundo.

Línea temporal flexible y La paradoja del abuelo

Volver al Futuro — Looper — Días del futuro pasado

 formas de viaje en el tiempo en el cine

Es la hipótesis tomada como válida por casi todos los viajeros del tiempo novatos: el pasado puede ser cambiado y eso tiene repercusiones inmediatas en el presente al que regresan, muchas veces con efectos muy diferentes a los pretendidos. Es la más popular de todas las formas de viaje en el tiempo en el cine, aunque también la menos sólida, y funciona más que nada en historias donde la ciencia ficción no es el rasgo principal.

El primer ejemplo que viene a la mente de cualquiera es Volver al Futuro, sin dudas una de las mejores películas del cine moderno y la que de alguna forma popularizó esta concepción del tiempo al mostrarnos el dilema de Marty cuando accidentalmente evita que sus padres se enamoren en la secundaria. Esto produce que el futuro del que viene comience a desaparecer, y a menos que logre recomponer el daño que hizo, su propia existencia se vería amenazada. 

Un caso más reciente que elige ignorar las paradojas para enfocarse en la acción es Looper, donde la versión más adulta del personaje utiliza el conocimiento que tiene de su pasado para escapar de su asesinato e intentar evitar el surgimiento de un despiadado villano. La historia se adapta a cada cambio, por lo que recibe nuevos recuerdos en sincronía: si su versión joven resulta herido, una cicatriz aparece en su piel. Es otro de los casos de formas de viaje en el tiempo en el cine que -si nos detenemos a analizar su lógica- sólo puede sostenerse con mucha buena voluntad porque contradice las mismas reglas que plantea.

Pero que sea una gran película no le impide caer en lo que se conoce como “la paradoja del abuelo”: Si la persona que viaja hace algo que evite su nacimiento, deja de existir en el futuro y vuelve imposible que viajara al pasado en primer lugar, quedando atrapado en una paradoja de imposibilidades de la que pocos guionistas han sabido salir airosos. Siendo un poco más exigentes esto vale para cualquier modificación del pasado: si una persona logra evitar ese evento por el que se vio motivada a regresar, la versión de sí misma que vivió ese pasado mejorado no tendría ninguna motivación para hacer el viaje. Es decir, si Kennedy nunca fue asesinado como se plantea Stephen King ¿por qué alguien viajaría al pasado para protegerlo? Lo que lleva a otro problema: la persona que regresa a la nueva línea temporal no es la misma que estuvo allí hasta un instante antes. Cuando Marty encuentra a su familia completamente cambiada al final de la película, no tiene ningún recuerdo de esa nueva versión y al parecer ellos mismos tienen problemas para reconocer en él al hermano que vieron el día anterior.

Por eso otras historias como Días del Futuro Pasado o El Efecto Mariposa plantean que solo viaje la conciencia, tomando el control del mismo cuerpo más joven. En esta hipótesis de formas de viaje en el tiempo en el cine, el futuro deja de existir en cuanto el viajante lo abandona y se reconstruye una nueva versión conservando al protagonista como punto fijo. Al regresar al futuro modificado, los viajeros conservan los recuerdos de ambos pasados por más que uno de ellos ha dejado de existir, convirtiéndose entonces en una tercera persona con las experiencias de las otras dos.

Línea Temporal Alternativa

Star Trek (2009) — Terminator 2 en adelante — Donnie Darko

 formas de viaje en el tiempo en el cine

Justamente para lidiar con estos problemas de la línea temporal flexible sin resignar las oportunidades que ofrece, es que existe una variante donde el viaje en el tiempo es técnicamente hacia un universo alternativo idéntico al original hasta el instante anterior a la llegada de los viajeros, quedando libres de cambiar cualquier evento sin temor a las paradojas. Para evitar otros cabos sueltos, es usual que una vez que viajan al pasado no tengan forma de regresar, porque si lo hicieran tendrían que reaparecer en su línea temporal original sin que nada hubiera cambiado. Es lo que sucede cuando Spock y Nero son atrapados por un agujero negro en el reboot de Star Trek y enviados a la época en que Spock iniciaba su carrera, modificando la historia sin invalidar todo lo sucedido en la versión clásica (sobretodo para evitar que generaciones de trekkies se congregaran con antorchas y azadas frente a la casa de J.J. Abrams). La vida de Spock-Quinto es modificada por la llegada de Nero con su tecnología un siglo avanzada, dando inicio a un conflicto del que Spock-Nimoy no tiene recuerdo porque no está en su pasado sino en su presente. Este recurso le da libertad a la nueva franquicia para repensar personajes y tramas clásicas sin la obligación de repetirlas literalmente.

Aunque de la primera entrega vamos a hablar mas adelante, de forma un poco menos explícita es también lo que sucede en las distintas secuelas de Terminator, donde cada nueva misión que tiene éxito provoca que el siguiente viajero del futuro cuente una versión diferente del apocalipsis de Skynet. Esto podría caer en la teoría de la línea flexible, pero si consideramos a la serie de televisión como parte del mismo universo, allí una recién llegada relata a otro personaje que lleva meses en el presente un evento de su pasado que él asegura nunca haber vivido; ambos elaboran la teoría de que no provienen del mismo futuro y que -técnicamente- no son las mismas personas que ambos conocieron antes del viaje. Es una franquicia que ya duró bastante más de lo que se pretendía y esta teoría no parece ser algo que venga desde el principio, sino más bien una forma de atacar las incoherencias que dejaron las distintas manos que la trabajaron. Como en el caso de Volver al Futuro, el hecho de que no resista mucho análisis no impide que al menos las dos primeras sean grandes clásicos del género.

Bucle temporal

The Edge of Tomorrow — El Dia de la Marmota — ARQ

 formas de viaje en el tiempo en el cine

Otra de las formas de viaje en el tiempo en el cine surge como una variación de la línea temporal flexible, más concretamente relacionada a los ejemplos en los que sólo viaja la consciencia del personaje. Este recurso consiste en atrapar al personaje dentro de un bucle que se repite una y otra vez cada un plazo de tiempo determinado, con el agregado de que si el personaje muere o queda inconsciente antes de que se cumpla, también despierta una vez más al inicio del día. Usualmente solo el protagonista es consciente de la repetición pero en un principio desconoce los motivos, por lo que utiliza la experiencia para ir perfeccionando sus acciones y corrigiendo errores para llegar cada vez un poco más lejos en la resolución del conflicto, algunas veces usando esa información para convencer a otros sobre la existencia del ciclo. La situación no es buscada por el personaje y suele tener un origen accidental, aunque en ocasiones es un castigo impuesto sobre el protagonista por algún ser sobrenatural.

El caso más conocido es El Dia de la Marmota, cuyo director estima que el protagonista estuvo atrapado entre 30 y 40 años en ese mismo día. Como su única amenaza era el aburrimiento, Phil utilizó ese tiempo para aprender -entre otras cosas- a tocar el piano y esculpir en hielo, sin llegar nunca a entender por qué le está sucediendo eso ni cómo podría llegar a salir. En otras historias como The Edge of Tomorrow o ARQ, cada ciclo suele terminar con situaciones mucho más graves como la muerte del protagonista o alguien de interés, forzándolos a tomar una actitud mucho más activa para intentar romper el bucle.

Línea Temporal Fija o Resistance is Futile

Time Lapse — Predestination — Cronocrímenes — Primer

formas de viaje en el tiempo en el cine

En contrapartida a la popular idea de que el pasado puede repararse para mejorar el presente, tenemos la hipótesis de que todo lo que ocurre debe suceder y no puede ser de otra manera. Esto lleva a dos posibilidades: en una de ellas nada de lo que los protagonistas hagan logrará prevenir el evento que pretenden detener, con algunos casos en los que termina sucediendo de otra forma porque el universo reacciona para corregir el rumbo como un ente vivo. Es el caso de otro clásico del género, 12 Monos (al menos la película, la mediocre serie juega con otras reglas), donde Cole descubre que su viaje ya era parte de la historia y que lo máximo que puede hacer es sentarse en primera fila para verla suceder.

Este recurso es bastante limitado en las opciones que permite y requiere de un talento como el de Terry Gilliam para usarse de base al hablar de otras cosas, por lo que la otra alternativa es mucho más explorada. Se la conoce como La Paradoja de la Predestinación, porque implica que el viajero termina produciendo su propio pasado. Esta opción de formas de viaje en el tiempo en el cine en general se vincula a tramas de ciencia ficción más dura, que exigen mucha atención a la secuencia de eventos, y entender al tiempo como algo no lineal capaz de formar bucles que se cruzan entre sí. Esto no significa que lleguen a explicaciones más sólidas (de hecho el origen de esos bucles es muy difícil de justificar), pero los intentos por hacerlo suelen ocupar un lugar central en la trama.

Entre los ejemplos de esta hipótesis ya recomendamos hace tiempo Predestination, por lo que prefiero citar el caso de Time Lapse, una interesante propuesta realizada con muy pocos recursos. Se apoya solo en su guión para mostrar a un grupo de jóvenes que pretenden ganar apuestas utilizando una cámara que fotografía el futuro, hasta descubrir que saber el futuro y cambiarlo son dos cosas diferentes. Otro caso interesante es el slasher español Los Cronocrímenes, donde un hombre descubre con espanto que es perseguido sin razón por un asesino ensangrentado y armado con unas tijeras, por lo que mientras intenta escapar se mete en una máquina del tiempo que lo regresa al principio del día, oportunidad que pretende aprovechar para descifrar por qué alguien quiere matarlo.

Cada quien puede tener su preferida entre estas formas de viaje en el tiempo en el cine, pero (como intentan mostrar los ejemplos de esta lista) hay que recordar que todas ellas tienen entre sus filas muy buenas películas y otras bastante olvidables, algo que depende casi siempre de hacernos olvidar -aunque sea por un rato- que estamos condenados a ir para un solo lado.