Noticias

Múltiples miradas: el efecto Rashomon en el cine

Nota por el 15/11/2017
 

El efecto Rashomon es una técnica narrativa donde la subjetividad y la percepción personal se imponen a la hora de relatar un acontecimiento. Desde la famosa película de Akira Kurosawa, el efecto Rashomon en el cine ya es un clásico al contar un mismo evento desde diferentes ángulos.

efecto rashomon en el cine

De Kurasawa para el mundo

rashomon

Akira Kurosawa es uno de los realizadores más importantes de Japón y sus producciones han sido influencias fundamentales para todo el cine contemporáneo.

Dentro de su filmografía, Rashômon (1950) es un caso especial. Es uno de los primeros trabajos de un joven Kurosawa, mucho antes de ser considerado un cineasta de primer nivel, y fue hecha con dos mangos por un estudio japonés chiquito.

Luego ganó el máximo galardón en el Festival de Cine de Venecia, abriendo las puertas del cine japonés al mundo, se llevó un premio de la Academia por mejor película extranjera y se convirtió en un éxito de taquilla arrollador.

La película tiene una trama sencilla: un samurai sale a dar un paseo con su esposa, se encuentra con un bandido, y muere. Esto es todo lo que sabemos a ciencia cierta de la situación. Cada testigo del crimen relata su versión de los hechos: el Bandido, la Esposa, el Samurai Muerto (a través de un médium), y un Leñador Testigo, quien participa dos veces, al inicio describiendo el contexto y al final llevando a un sorprendente desenlace.

Lo interesante –y lo paradójico– es que cada versión es abismalmente contradictoria con la otra, y que cada narrador es la figura menos simpática de su propia historia.

Todavía más curioso es el hecho de que cada uno se considera directamente responsable de la muerte del samurai, si bien por diferentes motivos.

Realicé un análisis más completo y detallado de Rashômon en mi blog, pueden leerlo acá.

El efecto Rashomon en el cine

Luego del estreno de Rashômon, y hasta nuestros días, han sido muchas las películas, series de TV y novelas que hicieron uso de esta narrativa no lineal –a través de la utilización de múltiples perspectivas– para contar argumentos.

La idea es que un mismo evento es asediado por distintos ángulos, es visto (e interpretado) desde diferentes perspectivas. Demuestra que dos o más personas pueden llegar a experimentar un mismo hecho de formas tan distantes que llegan a ser contradictorias.

Por su estructura narrativa, Rashômon influenció muchísimo a otros cineastas que reconocieron el potencial de este tipo de historias, desde Kubrick y Hitchcock hasta directores como Quentin Tarantino (Reservoir Dogs, 1992), Bryan Singer (The usual suspects, 1995), Zhang Yimou con Hero (2002) y Tom Tykwer con Corre, Lola, corre (1998).

Básico y letal (2003), por ejemplo, es una buena (y olvidada) película de suspenso del director de Duro de Matar, John McTiernan, que se centra en un grupo de militares investigando qué sucedió durante un entrenamiento en el que dos operativos de las fuerzas especiales murieron o desaparecieron, con los sobrevivientes relatando historias contradictorias.

Rashômon en la animación

El efecto Rashômon en el cine lo vemos también en materia de animación. Por ejmplo, Hoodwinked (2005) es, esencialmente, una versión Rashômon de Caperucita Roja. Si bien no tiene los mejores efectos especiales, vale mucho la pena ver esta divertida comedia donde cada uno de los personajes del conocido cuento tienen que contar su versión de los hechos.

Otro caso animado lo encontramos en el animé Batman: Gotham Knight, compuesto por seis cortometrajes sobre historias de Batman.

En el primer corto (Have I Got a Story for You, uno de los mejores en mi opinión) tres chicos afirman haber visto a Batman ese mismo día. La batalla de Batman con el Hombre de Negro se cuenta en orden cronológico inverso, con tres interpretaciones muy diversas en la forma física del Caballero Oscuro y sus habilidades.

Finalmente, un cuarto chico logra ver la forma real: es un humano en un traje, capaz de sufrir y experiementar dolor.

La televisión y la literatura

Ejemplos de películas que aplican el efecto Rashomon hay a montones. Así de importante fue el impacto que tuvo la producción japonesa de Akira Kurosawa.

También lo vemos hoy en muchas sitcoms. La genial Coupling –una serie inglesa que banco muchísimo– lo utilizó en dos o tres episodios y con excelentes resultados. Asimismo, How I Met Your Mother tiene varios capítulos que aprovechan los múltiples puntos de vista para contar una historia.

Claro que también es posible mencionar casos de la literatura. El más evidente es uno de los dos relatos que inspiró a la película de Kurosawa.

En el bosque (Ryūnosuke Akutagawa, 1922), es quizás uno de los relatos policiales más soberbios que alguna vez leí en mi vida (formó parte de varias antologías que tuve de chico). Provee el argumento principal y los personajes para la película. El relato de Akutagawa tiene sus diferencias, pero la idea es básicamente la misma.

En el bosque (Ryūnosuke Akutagawa, 1922)

Otros dos casos destacables son Carrie, la primera novela de Stephen King (tiene varias versiones del mismo evento contada por diferentes personas e, incluso, por diferentes diarios) y la novela del argentino Marco Denevi, Rosaura a las diez.

Por último, el Nuevo Testamento Cristiano es, en algún punto, un texto que hace uso del efecto Rashomon. Al fin y al cabo, los cuatro evangelios narran un mismo evento (la vida de Jesús) desde cuatro puntos de vista que, en algunos casos, terminan hasta siendo contradictorios.

¿Qué otros ejemplos de efecto Rashomon en el cine y en otros medios conocen? ¡Pueden dejarnos sus comentarios!