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Así pasó la V edición del Festival Internacional Hacelo Corto

Nota por el 08/05/2018
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Pensado como el modo de hacer contacto entre el cine y la gente desde lo más cercano, culminó recientemente la V edición del Festival Internacional Hacelo Corto. Tres días en los que se celebró un cine de y para el pueblo.

V edición del Festival Internacional Hacelo Corto

Viviendo cine

Entre los días 20 y 22 de abril de 2018 se llevó a cabo la V edición del Festival Internacional Hacelo Corto, una experiencia única en la que los mismos espectadores pudieron ser protagonistas de la jornada.

Iniciado en 2014 a través de la Fundación FilmArte y 5 Locos Producciones, “el Hacelo Corto” comenzó sus actividades dentro de la localidad de Saladillo, Buenos Aires.

La idea del mismo es que sea una festival participativo, en el cual además de las proyecciones se brindan charlas, talleres, y prácticas diversas, que incluyen a los propios vecinos.

Se transforma positivamente la rutina habitual, acercando nuestro séptimo arte a zonas de la provincia que normalmente quedan excluidas de una actividad cultural fuerte, en comparación a las grandes urbes de la Ciudad de Buenos Aires y Conurbano.

La novedad de esta edición es la incorporación de dos localidades más, y la perspectiva de una tercera prontamente.

En la V edición del Festival Internacional Hacelo Corto, a la bonaerense Saladillo se sumaron las lindantes 25 de mayo y Roque Pérez (que ya contaba con su propio festival “Luz del Desierto”), las cuales se dividieron las actividades durante estos tres días, acercando aún más el cine a la población.

En septiembre de este año, se realizará una nueva presentación especial sumando una cuarta localidad, Santa Lucía, la cual contará con sus propias actividades y presentaciones.

hacelo corto

3 días, 3 localidades, 3 pulsos cinematográficos

Durante la primera jornada, los habitantes de  25 de mayo pudieron asistir a una charla formadora a cargo del actor Alejandro Fiore, quien contó con los propios concurrentes como asistentes para hablar del entrenamiento actoral.

El actor de Aguas verdes sumó a sus oyentes para que participaran de la clase, expresaran sus inquietudes, y poder así corregir los puntos más comunes que traen consigo a la hora de pararse frente a un escenario o frente a la cámara. Una charla íntima sobre el ser actor, el arte interpretativo y cómo componer desde el personaje y no desde el público.

Mientas tanto, se preparaba el primero de los talleres participativos a cargo del docente Germán Abal, que incluirían técnicas básicas sobre rodaje y la filmación contra reloj de un cortometraje que sería presentado esa misma noche.

25 de mayo culminaría su jornada con la proyección estreno del largometraje La noche más fría de Cristian Tapia (quien respondió preguntas a la salida), protagonizada por el invitado y jurado especial Juan Palomino; todo acompañado por la primera selección de cortos realizados durante el año para esta especial ocasión, incluido, por supuesto, el que los propios habitantes de la localidad habían rodado esa misma tarde.

El sábado 21 nos esperaría Roque Pérez, con su mítica peronista y de recuperación inclusiva que se respira en cada cuadra. El padrino del festival Carlos Kaspar y el todoterreno Hugo “Kato” Quiril, fueron los encargados de las charlas de estrategia actoral ese día, a la par que los asistentes del taller aprovechaban el sol pleno para rodar su corto al aire libre.

La noche presentó como ceremonia un nuevo largometraje, Blanco o Negro, de y con Matías Rispaud. Un nuevo conjunto de cortometrajes zonales, sumado al realizado esa misma tarde, nos despidieron de la mejor forma.

El último día fue el turno de Saladillo. Algunos inconvenientes climáticos suspendieron los talleres de Agustín Pardella y Victoria Maurette, pero el taller pudo concretarse exitosamente.

Esa noche llegó la ceremonia de premiación, repaso de todos los cortometrajes, más un plus fuera de competencia.

Un festival dentro y fuera de la pantalla

La sala se llenó de alegría y emoción. Los participantes de todos los cortometrajes que se habían estado realizando durante 2017 dijeron presente en forma de comitivas de cada localidad.

Fue un sinfín de risas y aplausos ante cada proyección. En esos instantes, se comprende la magnitud e importancia de estos festivales.

El Festival Internacional Hacelo Corto presenta dos características que juntas, lo hacen único. Por un lado, es uno de los pocos que se dedica intensamente a la producción del cortometraje, un formato comúnmente menospreciado, pero que cuenta con valores e intereses propios; con el agregado de que estos son proyectados en salas de cine.

Por otro, y aún más fundamental, su característica regional, que en esta V edición se acrecentó con la ampliación de localidades. La V edición del Festival Internacional Hacelo Corto adquiere carácter de evento. Los vecinos preparan sus trabajos durante todo el año, los viven y sienten como propios.

Esa característica “autóctona” se refleja en los resultados, con trabajos que hablan un lenguaje propio, con códigos de cercanía, y una libertad creativa muy particular que es difícil encontrar en otro tipo de realizaciones.

En este sentido, el formato cortometraje adquiere una resignificación como un modo más práctico para que estos vecinos, que no se dedican a la actividad cinematográfica como actividad primaria ni mucho menos, puedan tener acceso a ver sus obras manufacturadas por ellos mismos.

Los cortometrajes abordan temáticas como el bullying, el acoso sexual, los diferentes tipos de estafas, y el avecinamiento de la muerte. Siempre desde una mirada muy propia.

Le gente de 25 de mayo, Roque Pérez y Saladillo sienten al festival como tan propio que traspasan esa algarabía a los invitados, a quienes agasajan con diferentes visitas y encuentros especiales; además de asumir un compromiso con seriedad.

Tamaño evento hizo catarsis durante la ceremonia en la cual primero se entregaron los premios divididos entre la Competencia Internacional y la Competencia Argentina de cortometrajes por la convocatoria online anual (fuera de los realizados por tos talleres locales):

  • Internacional: El Atraco de Alfonso Díaz (España, mejor cortometraje), Entre líneas de José Luis Velasquez Menendez (España, mejor dirección), Titán de Álvaro González (España, mejor producción), Una partita ai confini del mondo de David Valolao (Italia, mejor guión)
  • Argentina: La entrevista de Fermín de la Serna (mejor cortometraje, mejor actor ex aequo Luís Ziembrowski), Puertas adentro de Eugenio Caracoche (mejor dirección, guion, y dirección de arte), Mauro y Olivia de Eduardo Elli (mejor producción), Bienvenida Nur de Gabriel Bertini (mejor fotografía), Daniel De Vita como mejor actor ex aequo por ¿Padres?, y Coral Gabaglio, como mejor actriz por Trato.

El plato fuerte sería la presentación de los cortometrajes locales. Los seleccionados para participar de la premiación fueron Todos tienen un precio (Localidad de Azul), Qué Barbaridad…!!! (Álvarez de Toledo), Son las cosas del querer (Polvaredas), Sin Retorno (Valdez, ganador del premio Hacelo Corto 2018).

El terror y la superación como invitados especiales

Un momento especial se vivió previo a la ceremonia de premiación, durante las proyecciones del domingo en Saladillo, cuando en forma de primicia exclusiva se pudo disfrutar del primer Work in Progress de Aún. Se  trata de un spot perteneciente a un trabajo integral sobre la resiliencia, el grooming, y el acoso sexual, que cuenta con apoyo institucional y comienza un recorrido internacional por diferentes festivales.

La pantalla se llenó de dolor, terror, y angustia, al presenciar la historia de Sofía (Lara Wexler), una modelo que asiste a una sesión de fotos y será presa de un fotógrafo (Chucho Fernández) que lejos está de conocer los límites de la profesionalidad y el acoso.

Dirigido por Milton Caminada, con producción de los hermanos Onetti (Los olvidados, Francesca, Sono Profondo, Abracadabra); Aún  se enmarca dentro de una propuesta de género, recurriendo al terror para que el espectador pueda sentir el shock en primera persona.

Todos los participantes dejan bien en claro que no se trata del típico institucional de prevención; su fin principal es expresar el horror de lo que sucede en estos casos, mediante recursos claros de impacto. Sin embargo, Aún deja también un mensaje esperanzador, la idea de que se puede salir, se puede triunfar frente al espanto, más allá de las marcas imborrables.

El actor Juan Gil Navarro realiza una participación especial como corolario de una experiencia fuerte.

La sala se mantuvo en silencio, reaccionando a lo que se veía, y un sentido aplauso se sintió al finalizar su proyección dejando en claro que el cometido impactante estaba logrado.

Finalmente, los responsables de Aún subieron al escenario para el merecido reconocimiento.

cortometraje aun

La V edición del Festival Internacional Hacelo Corto fue una verdadera fiesta que lo tuvo todo. Se vivieron tramas locales, comedias disparatadas, dramas profundos, abordajes a lo fantástico, pinceladas de suspenso, también historias de horror y superación. Lo más importante fue la fiesta que vivieron los propios vecinos que no solo pudieron verse en pantalla grande: demostraron al mundo todo el potencial que existe más allá de las grandes urbes, y la importancia de un formato algunas veces descuidado.

Una idea quedó clara durante la V edición del Festival Internacional Hacelo Corto: el fomento a la cultura desde lo estatal es fundamental para que el corazón de la población siga latiendo. El progreso que año a año van teniendo los materiales presentados nos habla del entusiasmo y de un futuro prometedor.