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Pequeños grandes dotes: niños prodigio del cine

Nota por el 17/07/2017
 

Niño prodigio es la denominación que se da a las personas que a una edad temprana dominan uno o más campos, ya sean científicos o artísticos. El mundo del cine está plagado de estos niños que desde muy pequeños dejan en evidencia que pueden ponerse en la piel de un personaje y llevar adelante la acción en una película: soportan largas jornadas de rodaje y además conviven con los egos de directores y actores adultos. Lamentablemente, algunos de estos niños actores al crecer transfieren esos traumas infantiles a los excesos, y terminan por abusar de drogas, alcohol, etc. Sino piensen en Macaulay Culkin (que se convirtió en el actor infantil más famoso de todos los tiempos detrás de Shirley Temple) el adorable protagonista de Mi pobre angelito, quien al crecer abusó de algunas drogas, convivió con Michael Jackson y terminó siendo un meme de sí mismo. También podrían pensar en Haley Joel Osment, el joven protagonista de Sexto sentido (I see dead people), Cadena de favores e Inteligencia Artificial (que también resultó ser el hijo de Forrest Gump) al que parece que Hollywood ha olvidado (está bien, no lo olvidaron, lo convocan a protagonizar películas como SexEd)

Rogamos ese no sea el camino que tomará la vida de Mckenna Grace, la niña de 10 años que protagoniza junto a Chris Evans (sí, el capitán América) Un don Excepcional bajo la dirección de Marc Webb, quien se aleja del mundo del amigo arácnido. Esta película cuenta la historia de Frank Adler, un hombre soltero que cría a su sobrina Mary tras el fallecimiento de su madre. La niña tiene una gran habilidad para las matemáticas y su abuela, Evelyn, sabe cómo sacar crédito de ese don. Mientras que su tío intenta que la vida de la pequeña sea lo más normal posible y que disfrute de su infancia, su abuela tiene otros planes para ella. Así, Frank se verá obligado a luchar desesperadamente por la custodia de la niña.

Teniendo en cuenta el don excepcional de Mary, en Alta Peli nos pusimos a pensar en otras historias sobre niños prodigio del cine , aquí están los elegidos:

El pequeño Tate (1991)

Esta película dirigida y protagonizada por Jodie Foster nos contará la historia de una madre soltera y su hijo superdotado, Fred Tate. Fred es Adam Hann-Byrd, el joven Robin Williams en Jumanji, que hoy ya tiene 35 años. El pequeño Tate busca profundizar en la vida íntima de los niños prodigio, cuya inteligencia pareciera traerles grandes triunfos, pero su vida privada se transforma con frecuencia en un verdadero drama. Vemos como a Fred, un niño genio que escribió una ópera como regalo de cumpleaños de su madre, se le da la oportunidad de desarrollar aún más su capacidad concurriendo a una escuela especial para niños dotados. Sin embargo, surge el conflicto porque su madre (Jodie Foster) se preocupará porque este cambio significará que su hijo perderá la oportunidad de vivir una vida convencional. Durante los casi 100 minutos que dura el film, aprenderemos acerca de la lucha entre ser socialmente aceptado o destacarse como un niño prodigio. Es importante resaltar que Jodie Foster, también fue una niña prodigio, se dice que leía a los tres años, edad en la cual ya aparecía en comerciales de televisión.

Akeelah contra el mundo (2006)

Por otro lado tenemos la historia de Akeelah Anderson, una joven de 11 años con un don extraordinario para las palabras. A pesar de la oposición de su madre, la niña competirá en varios campeonatos de deletrear (Que cosa tienen los yankees con los concursos de deletreo, para ellos es toda una hazaña saber deletrear), ayudada por el Dr. Larabee y sus orgullosos vecinos. Protagonizada por Keke Palmer, la cantante y actriz que supo integrar las filas de las Scream Queens. Un drama de superación sobre el talento y el esfuerzo que requiere cualquier objetivo de auténtico valor en la vida. Aunque no puedan creerlo, es la primera película producida por Starbucks Coffee (WTF).

El juego de Ender (2013)

La novela de Orson Scott Card fue llevada a la pantalla grande por Gavin Hood. El Juego de Ender está ambientada en 2070: tras una invasión alienígena, los humanos tendrán que luchar por su supervivencia. Un extraordinario chico superdotado de 12 años, Ender Wiggin (Asa Butterfield, el protagonista de La invención de Hugo Cabret), recibe la preparación necesaria para convertirse en el líder militar definitivo de las fuerzas armadas de la Tierra.

En El juego de Ender los jóvenes más inteligentes y brillantes del planeta son reclutados para asistir a la Escuela de Batalla, una estación espacial en órbita, donde compiten por tener la oportunidad de convertirse en comandante de las Fuerzas Internacionales. Valiéndose de sofisticados simuladores y de rigurosos ejercicios parecidos a “juegos”, se preparan sabiendo que únicamente uno de ellos podrá dirigir a todos los demás, por lo tanto el ambiente es de una intensa competitividad y violencia. Sabemos que Ender Wiggin es un caso excepcional, su particular combinación de inteligencia, empatía y brillantez estratégica hacen que destaque en su clase. Por lo tanto nos centraremos en los pormenores de su vida, en la relación casi traumática que tiene con sus hermanos y los constantes conflictos éticos que atraviesa mientras está en la escuela de batalla.

El juego de Ender  plantea una crítica bastante visible hacia la construcción de falsos ídolos, acompañada de un mensaje antibelicista lleno de clichés. Otro de los intentos de capturar al público juvenil con sagas protagonizadas por jóvenes con algún poder o capacidad que los diferencia de los demás (piensen en  Los Juegos del Hambre, Divergente, o Maze Runner). Aquí hay una clara intención de distanciarse del resto de las propuestas pero por lo visto el resultado no fue el esperado, nunca hicieron la segunda parte y los fans del libro quedaron realmente decepcionados.

Ojos de fuego (1984)

No todos los niños prodigio del cine tiene facilidades mentales ni rapidez para los cálculos, hay algunos con poderes un poco más sobrenaturales y peligrosos. Basada en la novela de Stephen King, dirigida por Mark L. Lester, con Drew Barrymore, David Keith, Freddie Jones y Heather Locklear, Ojos de fuego nos cuenta la historia de una niña de ocho años (Barrymore) dotada de un poder sobrenatural que le permite provocar incendios con la mente. Esta incontrolable y peligrosa habilidad fue adquirida por la niña a raíz de un experimento respaldado por el gobierno de los Estados Unidos, que pretende explotar este don como un arma secreta.

Una atractiva premisa que cuenta con un desarrollo convencional carente de incentivos suficientes, y claramente podría haber dado para mucho más. Lo mejor es la actuación de la jovensísima Drew Barrymore que interpreta fantásticamente a esta encantadora niña, Charlie McGee, a la que el destino no se la pone fácil. Tuvo una secuela en versión para TV en el año 2002, Ojos de fuego 2

Fresh (1994)

Fresh es el nombre de pila de un niño de color de doce años, quien sobrevive como mano derecha de dos importantes traficantes de droga en el Brooklyn de los años 90. De día vive con su tía y sus once primos, de noche vende heroína y pasa crack a los “transportistas” locales. Pero él es mucho más de lo que parece. Al volver del colegio, va cada día a escondidas a jugar al ajedrez con su padre, un viejo vagabundo del que aprenderá varias cosas. En secreto, Fresh sueña con una vida mejor y más segura para él y su drogadicta hermana Nicole. Cuando ve cómo unos traficantes matan a sangre fría a sus dos mejores amigos, se da cuenta que ha llegado a un punto en el que ya no puede dar marcha atrás.

Historia sobre un genio del ajedrez que logra sumergirnos en el bajo-fondo de las drogas. Narración compleja en la que convive la violencia más descarnada con la inocencia que aún guarda en el fondo el protagonista. La oposición entre una realidad tan sórdida como cruel y una mirada más o menos inocente sobre la misma, constituyen la clave de la cinta.

Escrita y dirigida por Boaz Yakin, con Sean Nelson, Giancarlo Esposito, Samuel L. Jackson y Ron Brice. Elogiada por los críticos, incluyendo a Roger Ebert, lamentablemente pocas personas vieron la ópera prima de este director que terminaría en Prince of Persia: Las arenas del tiempo y Nada es lo que parece 2.

Los excéntricos Tenembaum (2001)

niños prodigio del cine

Tercera película dirigida por Wes Anderson y tercera colaboración con Owen Wilson a la hora de escribir, consiguiendo una nominación a Mejor Guión en los Oscar.

Los excéntricos Tenembaum es una familia de genios, con tres niños prodigio. Cada uno de ellos ha logrado tener éxito en un campo distinto a una edad muy temprana. Chas (Ben Stiller) es un genio de las finanzas y las matemáticas, Margot (Gwyneth Paltrow) escribió una obra de teatro estando en el colegio, y Richie (Luke Wilson) es un campeón jugando al tenis. Pero las capacidades de los tres se ven afectadas cuando sus padres, Royal Tenenbaum (Gene Hackman) y Etheline (Anjelica Huston), deciden separarse.

Todos los brillantes recuerdos de los jóvenes Tenenbaums quedan repentinamente borrados por dos décadas de traiciones, fracasos y decepciones, de los que consideran que su padre es el principal responsable. La forma tan sencilla y directa en que se presentan estos personajes tan extraños es meritoria, por momentos la película parece la parodia de un documental. Film paradigma del cine de Anderson, acentúa su estética hoy tan reconocible y nos regala planos elegidos con tanto detalle que parece fueran pinturas.

Queda demostrado que cuando se cultiva la genialidad de un niño prodigioso, es incierto hasta qué punto podrá llegar a triunfar.