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Pisa Fuerte: 10 películas de monstruos gigantes

Nota por el 09/03/2017
 

El estreno de Kong: La Isla Calavera es el segundo paso del llamado monsterverse, que pretende hacer renacer la era de películas de monstruos gigantes que tanto le dieron de comer al cine durante el siglo veinte.

Desde que la técnica de efectos especiales comenzó a permitirlo, el cine de acción y ciencia ficción se ha maravillado con las películas de monstruos gigantes que llegan para poner en riesgo a la humanidad, aunque de vez en cuando también para salvarla como terminó haciendo más de una vez Godzilla, al enfrentarse con otros bichos de su talla que amenazaron las ciudades japonesas en alguna de las muchas películas que se estrenaron desde la década del cincuenta. King Kong será el más antiguo pero el lagarto no se le queda atrás en popularidad y sin duda lo sobrepasa en productividad, siendo que desde la década del cincuenta el marcado japonés no dejó de producir alguna de sus historias cada un par de años. Estas dos criaturas fueron las que por décadas definieron y sostuvieron un género tan popular que en japón tiene nombre propio: kaiju; incluyendo un enfrentamiento entre ambos a principios de los 60s y con un nuevo cruce prometido para los próximos años como parte de este reboot occidental.

Arañas, pulpos, hormigas, dragones y demás etceteras tuvieron su momento de gloria especialmente durante los años de guerra fría y pánico nuclear, pero ninguno logró ese nivel de permanencia en la cultura popular, y la realidad es que muchos de estos clásicos son bastante ásperos de ver para el público actual salvo que sean fans del género. Pero aunque su época dorada puede haber pasado hace rato, estas son diez películas de monstruos gigantes recomendables de los últimos años.

The Host (2006)

Como muchas de estas criaturas, el engendro que sale del río Han para hacerse un picnic con los que estaban de ídem en la costa, es una mutación generada por la contaminación humana, concretamente de un científico inescrupuloso. Durante años creció sin que nadie lo notara, hasta que por algún motivo tuvo la necesidad de aumentar exponencialmente su ingesta diaria y entre sus víctimas estuvo Hyun-seo, una adorable niña por la que toda su familia tiene debilidad. Al descubrir que ella sigue viva en las alcantarillas aunque nadie les crea, la familia completa escapará de la cuarentena para salir a buscarla por sus propios medios. Sobrevivir a la bestia al mismo tiempo que eluden la captura de la policía es una misión difícil de por sí, pero la familia de Hyun-seo sólo se destaca por su éxito en el fracaso y a cada paso encuentran una nueva forma de fallar, dando una buena dosis de humor (bastante tonto usualmente) a la clásica historia de películas de monstruos gigantes.

Cloverfield (2008)

¿Se puede hacer una películas de monstruos gigantes sin mostrar a la criatura? Sonará extraño pero es una de las claves del éxito que tuvo esta película. Explotando el recurso de found-footage que popularizó años antes Blair Witch, lo que vemos de la criatura es principalmente sus efectos devastadores mientras un grupo de amigos huyen de la ciudad filmando todo lo que ven. Cuando el ataque comienza, el grupo estaba reunido en una fiesta de despedida para uno de ellos que se iba del país y desde entonces sólo sabemos lo que ellos saben, que lógicamente es casi nada. Cómo lograron convencer a alguien para que financie una película de Godzilla donde el monstruo no se ve claramente hasta los últimos minutos y los protagonistas sólo corren por las calles de la ciudad con cámara en mano sigue siendo un misterio, pero la apuesta les salió bien y alcanzó el éxito suficiente como para que tenga una pseudo secuela y hasta un mockbuster.

Titanes del Pacífico (2013)

Sin advertencia un día sale del océano un monstruo gigante que destruye una ciudad costera como otras veces hizo el mismo Godzilla. Como también le pasó al lagarto, la humanidad le tiró con todo lo que tenía a mano hasta eventualmente derribarlo, con costo enorme en vidas y destrucción. El festejo duró poco: desde entonces una criatura diferente detrás de otra repitió la historia cada vez con un intervalo más breve y lo que queda de la humanidad se asoció para construir unas gigantescas máquinas de guerra capaces de hacerles frente. Para cuando entramos a esta película de Guillermo del Toro el combate está balanceado, pero saben que pronto los kaijus saldrán del océano más rápido de lo que puedan derrotarlos, por lo que inician un arriesgado plan para atacarlos en el origen y cortar con el problema de raíz. Tiene un argumento casi nulo, poniendo a kaijus y mechas a darse sopapos con el agua hasta las rodillas no muestra intención más profunda que ser el sueño de cualquier fan de la ciencia ficción japonesa, al menos durante dos horas…no hacía falta más que eso.

Big Ass Spider! (2013)

Concreto y directo, por si el título no lo había dejado claro, la primera escena de la película incluye a una araña gigante de un CGI muy dudoso trepada a un rascacielos a lo King Kong, enfrentándose en slow motion a helicópteros militares, con un cover de Where Is My Mind? de los Pixies como música de fondo. Con una premisa clásica del género, un experimento del ejército se les sale de las manos y un espécimen modificado se les escapa del laboratorio. A medida que consigue alimento la araña crece a ritmo acelerado y los intentos por recapturarla fracasan hasta que un exterminador de plagas interviene para asistirlos. Hay producciones que asumen que el secreto del éxito es no tomarse muy en serio a si mismas, pero Big Ass Spider! es directamente una comedia que se burla de los lugares comunes del género de tal forma que hasta en sus momentos más berretas termina divirtiendo.

Tremors (1990)

Esta película es la más antigua de la lista, pero es un clásico del género y sus cinco secuelas la hacen merecedora de un lugar por más que algunas son bastante olvidables. En esta primera entrega un pueblo perdido en el desierto estadounidense comienza a sufrir desapariciones extrañas que finalmente se devela fueron causadas por Graboides, gusanos enormes que se mueven a gran velocidad bajo tierra rastreando a sus presas por las vibraciones que producen en el suelo. Nada parece poder evitar que se desayunen al pueblo, hasta que nuestros héroes interpretados por Kevin Bacon y Fred Ward  se topan con el sótano repleto de armas de un survivalista paranoico (Michael Gross) que se convertirá desde entonces en el mayor cazador de estas criaturas en el mundo. Este personaje se repitió lo largo de varias secuelas directo a video que fueron derrapando progresivamente con absurdas variaciones del monstruo, hasta que una precuela situada en el lejano oeste donde la historia volvió a sus raíces y recuperó parte de lo bueno que había tenido la original. Diez años más tarde y con una serie de TV en el medio, la saga volvió con una bastante digna película en África y una nueva entrega prometida para 2018.

Troll Hunter (2010)

En Noruega no es cosa común que un cazador mate un oso sin licencia, por lo que cuando aparecen un par de ejemplares muertos tres jóvenes estudiantes de cine entrevistan a algunos cazadores y funcionarios estatales para su documental, detectando casi por accidente a un extraño hombre que después de salvarles la vida en el bosque les confiesa que su verdadera profesión es cazar trolls. Cansado de las condiciones en que trabaja para mantener a los monstruos en secreto, el cazador acepta dejarse seguir por el equipo para que documenten a las criaturas con las que se enfrenta a diario, con la esperanza de que su situación mejore cuando el público se entere de lo que sucede. Su formato mezcla el found-footage con el falso documental, pero lejos de ser una parodia se toma en serio el folklore pagano escandinavo con una historia de terror y suspenso que, aunque no parece contar con muchos recursos económicos, tiene una realización bastante aceptable.

Reign of Fire (2002)

Con distintas formas y características, los dragones han existido en muchas culturas antiguas de todo el mundo y son una de las criaturas míticas más populares en el género fantástico. Esta película asume que no eran un mito, sólo estaban tomando una siesta de siglos bajo tierra esperando para volver. Veinte años después de su despertar, Quinn (Christian Bale) lidera un grupo de supervivientes refugiados en un castillo en ruinas hasta que un grupo de guerreros, encabezado por Matthew McConaughey, llega afirmando que conocen la forma de acabar con todos los monstruos de una vez y para siempre. Sólo necesitan encontrar el lugar donde apareció el primero de los dragones, momento del que justamente Quinn es el único testigo que queda vivo.

The Mist (2007)

Cuando una misteriosa niebla cubre el pueblo, los habitantes que tuvieron la suerte de estar adentro del supermercado descubren que hay algo letal escondido en ella. Al estilo de Cloverfield, en esta película basada en una novela corta de Stephen King, los distintos monstruos que acechan a los supervivientes son apenas visibles y sólo muestran cada tanto alguna de sus enormes garras o tentáculos para hacerse con una nueva víctima, generando un clima de tensión continua donde el verdadero monstruo es el ser humano, y con uno de los finales más crueles de la historia del cine.

Super 8 (2011)

Antes de Stranger Things, hubo otra historia de pre adolescentes homenajeando a la ciencia ficción y fantasía de los ochenta, esta vez de la mano del niño nerd devenido en cineasta J.J. Abrams. Armados con su cámara Super 8, un grupo de chicos se embarca en el proyecto de grabar su propia película de zombies y, de paso, tener una excusa para acercarse a la actriz que le quita el sueño al director. Esto sería el inicio de la carrera de la mayoría de los directores del mundo, si no fuera porque mientras graban una escena en una estación de tren abandonada presencian un terrible descarrilamiento que, aunque ellos vieron lo que realmente ocurrió, todos insisten en que fue accidental. Develar lo que saben implicaría confesar que estaban en un sitio que no debían, por lo que investigan por su cuenta y entienden los motivos del encubrimiento cuando comienzan a ocurrir cosas extrañas que insinúan que algo terrorífico escapó de ese tren.

Monsters (2010)

Para cerrar la lista queda una que se sale del estándar; porque si la ciencia ficción puede servir para contar historias dramáticas las películas de monstruos gigantes tienen que poder contar una romántica. O al menos eso pensó a la hora de hacer su primer largometraje Gareth Edwards, el director que años más tarde traería de regreso a Godzilla y el primer spin off de Star Wars. En esta película la nave de la NASA que traía muestras de vida alienígena se estrelló cerca de la frontera con México y antes de que pudieran hacer nada una nueva forma de vida evolucionó en la región. Cuatro años más tarde, las criaturas se apropiaron de una franja del país y en este contexto un fotógrafo que retrata el conflicto se ve forzado a escoltar a la hija de su jefe hasta la frontera para que regrese segura a casa. Por supuesto que mientras atraviesan la zona de cuarentena tienen encuentros con los letales monstruos, pero como pasa con los zombies en otras historias, el foco está puesto en la relación de estos dos personajes y cómo replantean sus perspectivas de vida, con toda la culpa burguesa que exige las reglas del indie.