Noticias

Reflejo de horror: los espejos en el cine

Nota por el 22/11/2017
 

Cuando estamos frente a un espejo, mirando fijamente, también hay alguien mirándonos a nosotros. En esta nota exploramos uno de los más grandes horrores que suele presentar el séptimo arte: los espejos en el cine.

espejos en el cine

Los espejos en el cine

Los espejos son objetos inherentemente perturbadores. Un reflejo en un espejo puede hacernos saltar de miedo y hay todo un folkclore asociado a este elemento (leyendas urbanas, cuentos de mala fortuna, poderes mágicos, etc).

Como se trata de un elemento tan sobrecargado de simbolismo, no es raro que sea uno de los más utilizados en el cine. Incluso grandes filósofos y pensadores aprovechan las metáforas referidas a ellos. Veamos algunos casos de buenos usos de los espejos en el cine.

Oculus (Mike Flanagan, 2013)

Este es un director al que todavía no le vi una mala película. Flanagan es un tipo que ya demostró que sabe hacer buen cine de terror y suspenso. Before I Wake y Hush son geniales. El juego de Gerald me pareció de lo mejor en lo que va del año.

En Oculus podemos ver uno de los usos más originales de este objeto acechador. Es brillante cómo esta cinta logra evitar la mayor cantidad de clichés posibles respecto a los espejos, y en su lugar brinda un argumento de terror psicológico con un componente de locura.

Y hablando de clichés, alguien se tomó el trabajo de armar un supercut con los más reconocibles jump-scares con espejos:

El cisne negro (Darren Aronofsky, 2010)

No es ningún misterio que esta película del genio Aronofsky es básicamente una remake americana de Perfect Blue, una de las obras más perfectas de Satoshi Kon.

Ambas películas cuentan una misma historia, cambiando a una cantante de pop por una bailarina de ballet excelentemente interpretada por Natalie Portman. Y, claro, ambas aprovechan los espejos y vidrios para brindar profundidad temática respecto a los temas que trabajan: la dualidad inherente en nosotros, la frágil percepción de la realidad, y las consecuencias de la mirada de los otros sobre cada uno.

A favor de Aronofsky, el director compró los derechos de Perfect Blue en el año 2000 para poder utilizar algunas de sus escalofriantes escenas en sus películas.

Requiem por un Sueño también tiene un gran influencia visual de la película japonesa.

Mirrors (Alexandre Aja, 2008)

Lamentablemente, no siempre el uso del espejo como elemento en una película da buenos resultados. Como caso ejemplar tenemos la olvidable película Mirrors, con Kiefer Sutherland. Acá resulta que hay un ente demoníaco habitando los espejos y ataca a cualquiera que lo mira directamente.

Otro caso del terror slasher, si bien menor, es Candyman, donde decir su nombre cinco veces frente a un espejo atrae a un asesino con un gancho en lugar de mano, que te asesina de forma horrible.

El drama y los espejos

El reflejo que devuelve un espejo a un personaje puede ser igualmente agradable o inquietante, mortificante o estimulante. En algunos casos son puertas a otros reinos, contienen demonios temibles o pueden directamente comunicarse con nosotros para revelarnos aquello que tanto anhelamos.

Si bien el género de terror es donde abundan los espejos, también hay grandes escenas de otros géneros que los han hecho importantes para destacar las temáticas y el subtexto de una historia.

Cómo olvidar a Robert de Niro en Taxi Driver (1976) (“Are you talkin to me?”), aquella gigante escena del humor de los hermanos Marx en Duck Soup (de 1933) o la inquietante escena del ruso Andrei Tarkovsky en The Mirror (película que analicé en esta nota).

Mientras que en el cine local tenemos películas dramáticas como Cornelia frente al espejo, los suecos tienen al enorme Ingmar Bergman con producciones del estilo Como en un espejo, donde una joven sufre esquizofrenia y afirma poder ver al mundo que está detrás del papel pintado.

Los espejos en la vida real

La vida real también puede generar momentos estresantes frente a un espejo. Se conoce como “efecto Caputo”. El investigador Giovanni Caputo realizó un experimento en el que colocó a 50 personas frente a espejos. Debían mirarse directamente a los ojos durante 10 minutos en una habitación tenue.

Varios de ellos empezaron a tener ilusiones de rostros extraños y deformes al cabo de un minuto. Sensaciones raras donde se veían desfigurados, se tornaban en monstruos lúgubres o hasta en familiares muertos.

Caputo explicó que los efectos pueden ser causa de un regreso súbito a la realidad después de una disociación, de una separación de cuerpo y mente. Hay también un componente psicológico en el asunto. Lo cierto es que verse directamente a los ojos puede ser más alucinógeno que el LCD.

Por último, existe un desorden neurológico donde los afligidos no pueden reconocer su propio reflejo. Al mirarse en un espejo sienten que están siendo perseguidos por extraños que se metieron en su casa. La mayoría de los animales, de hecho, no pueden reconocer su reflejo, sintiéndose amenazados o desafiados por su imagen espejada que (por supuesto) siempre responde con el mismo impulso.

¿Qué otros casos de espejos en el cine conocés? ¿Cuál agregarías a la lista? ¡Dejanos tus comentarios!