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Puntos de vista: el uso de la primera persona en el cine

Nota por el 23/08/2017
 

El cine es fundamentalmente vouyerístico. Mirar una película involucra espiar conversaciones y experimentar eventos de los cuales nosotros, como espectadores, no tendríamos por qué enterarnos. Bajo esta premisa, el uso de la primera persona en el cine es una manera de hacernos vivir una historia a través de los lentes de un personaje.

Modo de vida: hiperrealista

Con el advenimiento de lo hiperrealistíco (a través de videojuegos cada vez más viscerales, simulaciones virtuales y la tecnología GoPro), hay un repentino interés por intentar recrear la vida de la forma más fidedigna posible. El séptimo arte tampoco quiere quedarse atrás, y cada vez con más frecuencia apunta a un nuevo tipo de cine.

El punto de vista de tercera persona es la forma de filmación más tradicional. Logra inmediatamente un efecto de distanciamiento, alejando al espectador de lo que sucede en la pantalla. La audiencia, en este caso, es un observador testigo capaz de introducirse en las situaciones más íntimas de los personajes sin el molesto sentimiento de estar entrometiéndose.

Con el uso de la primera persona en el cine, sin embargo, ya no podemos sentirnos ajenos a la situación que se vive. Es otro tipo de voyeurismo en el cual vemos, escuchamos y hasta sentimos las experiencias de otra persona.

Pero aunque esta técnica se ha comenzado a ver mucho más en estos días, se remonta a tiempos lejanos. Es más, la filmación en primera persona ha sido usada extensamente a lo largo de toda la historia cinematográfica, si bien su uso fue siempre muy selectivo. Veamos algunos ejemplos.

Lady in the Lake (Robert Montgomery, 1947)

Tanto Lady in the Lake como Dark Passage (también de 1947) fueron dos películas especialmente innovadoras y adelantadas a su tiempo. Ambas se apoyan en la perspectiva de la primera persona para presentar sus historias.

Quizás el caso más emblemático es el de Lady in the Lake, policial negro basado en la legendaria novela homónima de Raymond Chandler y debut directoral de Robert Montgomery, quien es a su vez el protagonista.

Prácticamente toda la película (excepto algunos pequeños momentos) está filmada a través de los ojos del personaje principal, el detective Philip Marlowe. La película recibió críticas mixtas en su momento debido a la utilización de esta inusual técnica, y su carácter innovador sería reconocido varios años después.

La ventana indiscreta (Alfred Hitchcock, 1954)

Una de las más grandes películas sobre el voyeurismo (como comentamos en esta nota) es también una que hace un uso muy eficiente de la primera persona en el cine.

En La Ventana Indiscreta, el ojo de James Stewart es la cámara. La ventana hace de encuadre donde desfilan una serie de planos (microhistorias) que atrapan a la audiencia. Hitchcock nos convierte en cómplices de su vicio: espiar por la ventana a los vecinos, fantasear sobre sus vidas, entrometerse, asistir a sus peleas, a sus historias de amor, a sus secretos. ¡Toda una lección de cine!

El uso en el terror (1978 en adelante)

El género de terror es el ideal para incorporar escenas en primera persona. Gracias a la llegada de los estabilizadores de cámaras (como el Steadicam, introducido en el año 1975) fue posible lograr la movilidad y flexibilidad que precisan este tipo de puntos de vista.

Es este sentido, Halloween (1978) contiene una de las tomas más icónicas: la cámara se mete en la cabeza del asesino, forzándonos a ver lo que él ve. Este original uso se popularizó en el cine de terror.

Algunos años más tarde, Brian de Palma lo replicaría en Blow Out (1981), y también lo veríamos en películas como Predador (1987) y El Silencio de los Inocentes (1991) en aquella gran y efectiva escena del final.

El arca rusa (Aleksandr Sokurov, 2002)

Los rusos pueden jactarse de contar con una de las películas más creativas del mundo entero. Puede no interesarte para nada este drama histórico sobre el Marqués de Custine, que visitó Rusia en 1839, pero es indudable la impronta original que posee.

Es la primera película en formato de alta definición sin comprimir, la primera película comercial sin editar (una toma larga de 95 minutos sin “trampas” ni cortes secretos, como sí tuvo Birdman) y está filmada enteramente desde el punto de vista del protagonista y narrador.

Enter the Void (Gaspar Noé, 2009)

La historia nos lleva por el viaje extrasensorial de un drug-dealer americano en Tokio. Luego de ser traicionado por su mejor amigo (y asesinado por capos de la droga) su alma transciende y él puede volar por la ciudad para observar las repercusiones de su propia muerte.

Si puedo recomendar una película que hace un uso brillante de la primera persona en el cine, es ésta. Acá la perspectiva tiene una habilidad técnica maravillosa que no vi en otros lados. La secuencia del baño, por ejemplo, muestra al protagonista mirándose directamente al espejo, y no puede detectarse ningún tipo de trabajo de cámara.

Hardcore Henry (Ilya Naishuller, 2015)

Hardcore Henry es un deslumbrante experimento técnico y visual donde toda la película sucede a través de los ojos del protagonista, un cyborg que debe salvar a Estelle, su creadora y esposa, de las manos de un psicópata con poderes telequinéticos.

Se filmó casi enteramente con una cámara GoPro Hero3 Black Edition y el protagonista (Sharlto Copley) comentó que se trató del papel más desafiante de su carrera. Diez personas son Henry en algún momento de la historia, entre ellos el mismo director.

La trama de esta producción rusa (filmada en Moscú) es totalmente absurda y sin importancia. La vimos mil veces en el cine, y mejor ejecutada. Lo que se busca disparar es la adrenalina del espectador. Quizás inspirada en el videojuego Mirror´s Edge (2008), la cinta presenta acción sin frenos (literalmente) que funciona como el más puro de los videojuegos.

Otros usos de la primera persona en el cine

Digan lo que quieran de Doom (2005), pero la malísima adaptación del famoso First-Person-Shooter es fantástica (uno de mis grandes placeres culposos del cine) y la escena en primera persona es un orgasmo glorioso para todos los que crecimos jugándolo.

The Dark Knight (2008) y la surrealista Being John Malkovich (1999) también contienen algunas escenas en primera persona que son muy creativas.

Mención especial merece Maniac (2012). En esta cinta de terror francesa, Elija Wood se convierte en un brutal asesino en serie. Vemos los eventos desenvolverse a través de sus ojos.

Estos son sólo algunos de los ejemplos de usos de la primera persona en el cine. El lector avispado seguramente logre incorporar algunos más. ¡Esperamos tus comentarios!