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¡Aaah! ¡¡Zombies!! Los zombies de George Romero

Nota por el 18/07/2017
 

George Romero, el celebrado director y creador del cine zombi moderno, falleció el pasado 16 de julio, a los 77 años de edad. Para conmemorar su aporte al séptimo arte, repasamos los zombies de George Romero.

El zombie caníbal de nuestros tiempos

night of thr living dead romero

Comencemos por hacer una aclaración importante: es cierto que George Romero es el creador de lo que hoy conocemos como “zombies”. Sin embargo, como concepto este monstruo ya existía mucho antes.

Lo que el director logró con su emblemática película La noche de los muertos vivos (1968) fue presentarle al mundo al “zombie caníbal”.

Romero popularizó el horror de ser devorado por alguien de nuestra misma especie, e impusó en la sociedad esta fuerza de la naturaleza implacable que infecta e infesta a todos por igual.

Otro dato no menor es que los feroces comedores de carne que aparecen en aquella película nunca son llamados “zombies”.

El mismo Romero prefería considerarlos “ghouls” (demonios necrófagos de la cultura árabe que comparten ciertas similitudes con nuestros zombies).

El origen de la palabra “zombie”

La palabra “zombie” tiene su origen en la cultura vudú del oeste africano y el Caribe. Hace referencia a un cuerpo reanimado y esclavizado por algún tipo de hechicero.

De hecho, el estado de los zombies pudo deberse a un potente veneno conocido como tetrodotoxina, que en la naturaleza es producido por el Pez Globo. Según escribió el etnobotánico canadiense Wade Davis, la leyenda de los zombies podría haber sido real a través del uso de esta sustancia.

La neurotoxina del puercoespín de mar provoca la disminución de los signos vitales de una persona. Dependiendo de la dosis ingerida, la tetrodotoxina puede producir parestesia, parálisis general o, incluso, la muerte.

En el folkclore de Haití se cree que ésta sería la sustancia utilizada para simular la muerte en ciertos rituales, mientras que se habría aplicado una sustancia psicoactiva para disminuir su voluntad.

Los zombies en la religión cristiana

Además de estar presentes en la cultura vudú, los zombies aparecen conceptualizados en la religión cristiana. Algunos pasajes de la Biblia se refieren a plagas de muertos que resucitan.

Veamos dos ejemplos:

«Y ésta será la plaga con que herirá el Señor a todos los pueblos que pelearon contra Jerusalén: la carne de ellos se disolverá estando ellos sobre sus pies, y se consumirán sus ojos en sus cuencas, y su lengua se les deshará en su boca. Y acontecerá en aquel día que habrá en ellos gran quebrantamiento de parte del Señor; porque trabará cada uno de la mano de su compañero, y levantará su mano contra la mano de su compañero.» (Zacarías 14:12,13)

«Tus muertos vivirán, sus cadáveres se levantarán. ¡Moradores del polvo, despertad y dad gritos de júbilo!, porque tu rocío es como el rocío del alba, y la tierra dará a luz a los espíritus.» (Isaías 26: 19-20)

Los zombies de George Romero

Los zombies de George Romero fueron los pioneros en conceptualizar este tipo de monstruo, y representan a la clase más genérica: son lentos, sin inteligencia, reaccionan ante ruido y sonido, tienen un hambre voraz e interminable y sólo pueden ser detenidos cuando se destruye su cerebro.

En la película que los catapultó a la fama (La noche de los muertos vivos) la causa de esta epidemia se deja intencionalmente vaga, si bien se hace alusión a un satélite que impacta en Venus.

Otro punto importante es que los zombies de George Romero se infectan por la misma muerte, y no necesariamente por la mordida. En este sentido, son muy similares a los zombies de Robert Kirkman (The Walking Dead).

zombies de George Romero

Como la película de Romero entró accidentalmente en el dominio público (la distribuidora no incluyó un aviso apropiado sobre los derechos de autor en las copias) el género rápidamente fue imitado y emulado por muchos otros directores.

La gran mayoría de las historias de apocalipsis zombie siguen las mismas convenciones que las que presentó George Romero en aquella primera película.

La llegada de Danny Boyle

El director inglés Danny Boyle es uno de los más multifacéticos del medio, y cada una de sus películas incursiona en un género diferente dándole una vuelta de rosca, reinventándolo.

Luego de dirigir La Playa (película cuyo paraíso fue destruido durante la filmación), filmó 28 días después (2002), gran película del género de zombies que tuvo una influencia clave para popularizar a los zombies súper rápidos y súper furiosos que luego comenzaron a aparecer en otras tantas (Guerra Mundial Z, El Amanecer de los Muertos, REC 2) así como en juegos de video (Left 4 Dead).

Los “zombies rápidos” técnicamente son vivos infectados, pero no dejan de ser un tipo de zombie. Pueden correr sin agotarse, aunque tienen mucha menos durabilidad que sus primos más lentos. Un zombie veloz muere con heridas en el pecho, puede desangrarse, infectarse, e incluso morir de hambre.

El futuro de los zombies

Al ser un sub-género del terror tan saturado, los cineastas han tenido que comenzar a innovar en el concepto para presentar historias de zombies frescas y originales. Esto ha devenido en tramas genuinamente creativas que le dan algún pequeño giro al clásico monstruo.

Por ejemplo, en la muy recomendable cinta coreana Train to Busan (2017) la acción se traslada al interior de un tren. Sus zombies son veloces y letales, aunque también tienen características novedosas no vistas en otras historias de este tipo (comentarlas sería entrar en terreno de spoilers).

Freaks of Nature (gran clásico de culto del 2015), Orgullo, prejuicio y zombies (2016) y Warm Bodies  (2013) nos muestran a zombies amigables que conviven con nuestra sociedad. Por su parte, la película Maggie (2015) es un drama sobre un padre viviendo los últimos días con su hija, quien ha sido infectada.

También surgieron parodias del género en forma de comedia, siendo Shaun of the Dead (2004) y Zombieland (2009) los grandes parámetros del género. (Por cierto, Zombieland 2 está más cerca que nunca, y va a contar con el reparto original).

¡Gracias Romero! Sin tu gran aporte al cine, nuestros días tendrían, sin duda alguna, muchos menos muertos vivientes.