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La serie Fargo, una gran sorpresa que deberían ver

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La serie Fargo, una gran sorpresa que deberían ver

La serie Fargo, una gran sorpresa que deberían ver

Creímos que este año no podría regalarnos algo mejor que True Detective, pero nos equivocamos. Amamos esa joya con la que HBO nos volvió locos a principios de año. Su excelencia, su estilo, su dupla protagónica, todo nos pareció increíble y pensamos ver allí lo más sobresaliente que 2014 tenía para ofrecernos. Pero así -de la nada y con todo en contra- apareció en FX la serie Fargo, versión televisiva de aquella maravillosa película de los hermanos Coen. Y  nos fascinó.

¿Y si estás en lo correcto y ellos están equivocados?

poster fargo fish poster serie fargoTodos estaban (estábamos) convencidos que intentar hacer esta serie, sea remake, spin-off, precuela o secuela, era una completa locura. Tocar una obra maestra es casi como un sacrilegio. Y nadie discute que la película que los Coen hicieron en 1994 es una verdadera obra de arte. No había necesidad. No había chances para que de ahí saliera algo que no nos hiciera estallar de bronca.

Pero sucedió el milagro.

Un pequeño pueblo de esos donde todos se conocen y pareciese que nunca pasa absolutamente nada. Un hombre sin carácter, miserable, sometido por su esposa, un tipo al que los demás ven como un nadie. Un visitante que llega para traer el mal, porque Lorne Malvo es el mal en persona, es el demonio que va a convertir la ciudad en una pesadilla. Y la casualidad, la casualidad de un encuentro justo en el momento justo (o equivocado) para demostrarnos que el caos puede desatarse en cualquier momento, hasta en una aparente charla sin sentido en el pasillo de un hospital.

Tu problema es que te has pasado toda tu vida pensando que hay reglas. No las hay

Noah Hawley, el responsable del show, tomó prestado el universo Coen y lo hizo suyo. Se lo adueñó y lo reinventó. Tomó el paisaje, ese blanco que lo inunda todo, y logró que esa helada nieve arda en cada plano al son del fascinante contraste con el rojo de la sangre que fluye y corre sin que puedan detenerla. Nunca la nieve fue tan oscura en Tv.

Tomó el concepto de “todo lo que puede salir mal, saldrá mal” para combinar drama y humor negro como solo los directores de El gran Lebowsky o No Country for Old Men (por nombrar apenas un par de sus creaciones) podían hacerlo.

Tomó el concepto de la estupidez de la violencia para convertirlo en una bola de nieve de situaciones que va creciendo con el correr de los capítulos, sepultando a todos y cada uno de los personajes de ese pueblito donde, de no suceder nada, pasa a una vorágine de destrucción, muertes y ridículas maneras de matarse unos a otros.

Tomó el tono del film y lo adaptó. Tomó el clima misterioso, haciéndolo explotar en escenas como esa lucha donde todo es tan blanco que no se puede distinguir buenos de malos. El tono de surrealismo que vuelve tan mágica como posible una lluvia de peces (como aquellos sapos en Magnolia).

Tomó todo y lo hizo propio.

En Noah Hawley no confiábamos ni un poco pues su currículum no traía ninguna “joya” insertada al lado de su nombre. Pero nos demostró que la televisión, si quiere, puede tomar un mundo cinematográfico para pulirlo, agrandarlo y crear uno nuevo y hasta mejor. Y no faltan los que dicen que la serie -con su posibilidad de desarrollo de personajes, con la estructura de miniserie autoconclusiva que tan bien le sienta- superó a la película.

Si es cierto o no, quedará en cada uno de los que la vean y la disfruten. Porque la serie Fargo se disfruta desde la brillante primera escena, a la última que actúa como el mayor homenaje que la serie podía hacerle a “su madre” y que eriza la piel.

Que nada tiene que envidiarle al film, eso es seguro. El villano televisivo que encarna Billy Bob Thornton no empalidece si le ponemos en frente a Steve Buscemi. El ex de Angelina construye uno de los mejores personajes de su carrera.

Al trabajo de Martin Freeman, como ese cobarde y sometido Lester Nygaard que se transformará en un verdadero monstruo, no le falta nada que impida ponerlo a la altura de William H. Macy.

Incluso la composición que hace una casi desconocida Allison Tolman es tan pero tan buena, tan dotada de sentimientos, tan convincente, que nada puede envidiarle a aquella sheriff que interpretó y le valió un premio Oscar como mejor actriz a Frances McDorman. Su personaje, Molly Solverson, es nuestros ojos en ese mundillo, es quien sabe en su intuición -que no falla- quién es el asesino, y su trabajo es tan grande que ver cómo nadie le cree ni la toma en cuenta se convierte en nuestro drama, pues nosotros espectadores también somos arrastrados a ese infierno que sería un dramón sin precedentes si el humor negro no estuviese allí todo el tiempo.

La que en realidad podríamos llamar una secuela del film (pues la unión real de las historias existe y se da de una manera digna de levantarse y aplaudir, en el cuarto episodio) ya había intentado llegar a la tele a solo un año de estrenarse la película, allá por 1997, cuando Kathy Bates (Misery) dirigiera un piloto centrado en la Marge Gunderson de McDorman y sin los hermanos Coen detrás. Porque en aquellos momentos los Coen, como tantos otros de la pantalla grande, no confiaban en sus pares de la pantalla chica. Hoy sí lo hacen y se permiten pasar constantemente a experimentar en este terreno para regalarnos joyas como la que hoy estamos alabando.

Un guion que funciona como un complejo artefacto de relojería, una fotografía cuidada al extremo, un elenco de secundarios asombroso, la mano de los propios Coen en la producción, el equipo de 5 directores que dirigen 2 episodios cada uno (manteniendo el concepto de un retorcido mundo en ese lugar que aparenta estar dormido pero despertará con la ira de un gigante), y FX, ese canal que sin ruido va generando series cada vez mejores y que de a poco se va convirtiendo en un nuevo HBO. Todo concluye en el mismo punto: la serie Fargo es la mejor novedad de este año.

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La serie Fargo, temporada 2

FARGO YR 1 serie fargo18 nominaciones a los Emmy (la segunda serie en cantidad de reconocimiento tras Game of Thrones) pedían a gritos una continuación: una nueva tanda de episodios que contarán otra historia, con otro elenco, pero manteniendo la esencia.

Nuevamente son 10 capítulos. La trama se traslada a 1979, desarrolla hechos a los que se hiciera referencia en la primer temporada y que tienen como protagonista a Lou Solverson, el ex policía hoy dueño de la cafetería y padre de Molly, interpretado por Keith Carradine.

Ahora Patrick Wilson interpreta a Lou con 33 años, un personaje que tiene mucho por contar.

1 comentario

1 comentario

  1. esteban

    26/07/2014 en 15:40

    caramba comparar a FX con HBO es mucho decir, asi que tendre que mirar de cerca esa nueva serie FARGO, pero cuando sera estrenada en latinoamerica???

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