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Las peores películas del mundo: el caso Battlefield Earth

Nota por el06/04/2018
 

Hay películas malas y PELÍCULAS MALAS. Y después está Battlefield Earth. Considerada un “fracaso de ciencia ficción de alto presupuesto” y una de las peores películas del mundo, la producción intentó ser profesional y seria. El resultado fue una de las películas más accidentalmente graciosas de la historia del cine.

Battlefield Earth

Cuando la seriedad da risa

Hay muchos tipos de malas películas. En algunos casos la ineptitud del equipo técnico las vuelve imposibles de ver. En otros, las actuaciones son paupérrimas, los diseños de vestuario hilarantes o el argumento parece escrito por un niño de ocho años. También hay películas de Transformers, que se las ingenian para combinar todo eso.

Un tipo de películas malas en particular son aquellas que intentan ser serias y fallan estrepitosamente. Hablamos, por supuesto, de The Room (que hoy ya es mainstream, gracias al éxito de The Disaster Artist). Pero también pueden mencionarse el célebre clásico de los ´60, Manos: The Hands of Fate, la olvidable película de Britney Spears (Crossroads, ¿se acuerdan?), Sex and the City 2, The Wicker Man, The Happening,  y –vamos a admitirlo– prácticamente cualquier película con Nicholas Cage que no sea Adaptation.

Battlefield Earth es uno de estos casos. Quizás el más memorable. Basada en la novela escrita por L. Ron Hubbard (el infame fundador de la Iglesia de la Cienciología) y protagonizada por un excéntrico John Travolta, logró reunir 7 premios Razzie, incluyendo peor película, peor actor y peor director.

El famoso crítico de cine Roger Ebert (si no tenés ni idea de quién es, hacé click acá) dijo al respecto: “Battlefield Earth es como un viaje en autobús con una persona al lado que necesita urgentemente una ducha. No solo es mala, sino que además es desagradable”.

¿De qué va la historia?

Estamos en el conveniente y sospechosamente redondo “año 3000”. La Tierra ha sido invadida y conquistada por los extraterrestres del planeta Psychlo, quienes llevaron al borde de la extinción a la raza humana.

Mientras que los Psychlos se dedican a explotar los recursos de la Tierra (básicamente oro) para enviarlos a su planeta natal, los humanos –que volvieron a ser cavernícolas, por algún motivo– se esconden para evitar la esclavitud. Jonnie Goodboy Tyler es el héroe de la historia, por si su apellido no lo delataba. Cuando él y otros humanos son llevados como prisioneras por Terl (John Travolta), Jonnie comienza a trazar un plan para vencer a esta especie tecnológicamente avanzada.

Hubbard comentó en su momento que la novela es un ataque directo a los psicólogos que “se meten demasiado con las personas”. La historia habla de las consecuencias de que los psicólogos “continúen haciendo las cosas que hacen”.

Así, los Psychlos (de nuevo entra en juego la falta de sutileza en el guión) representan a ese gran demonio que es la psicología. El libro es ridículo, de eso no cabe duda. Y por alguno motivo, se lo publicaron en 1982.

Años después, un actor y bailarín blanco llamado John Travolta –uno de los grandes acólitos de la cienciología– decidió que era necesario convertir el libro en película, y cobró todos los favores que le debían para hacerla realidad.

Todo lo malo con Battlefield Earth

No sé ni por dónde empezar. Los alienígenas deberían ser una raza avanzada con un nivel intelectual superior. Sin embargo, son la especie más estúpida que alguna vez vi en botas de KISS y pelucas de Bob Marley. Tampoco ayudan el diálogo super cursi o la absurda y enorme cantidad de escenas en cámara lenta que hay.

El gran placer de mirar esta película (que, por cierto, está en NETFLIX desde hace un tiempito) es ver cómo Travolta sobreactúa su papel creyéndose que todo lo que está haciendo es realmente profundo y complejo. Es peor cuando tenemos en consideración a todos los pobres que se sumaron al elenco creyendo que era una producción respetable (como el genuinamente excelente actor Forest Whitaker).

La cosa no mejora con los actores humanos. Es como si el director les hubiese dado únicamente esta dirección: “Su trabajo es ser completamente inútiles y tener la menor cantidad de carisma posible”.

El argumento, por su lado, hace que una película de Scary Movie sea merecedora de un Oscar en comparación. Por ejemplo, en un momento dado John Travolta decide liberar a Jonnie y sus amigos para aprender cuál es la comida favorita de los humanos: para luego recapturarlos y usar esa comida como incentivo y lograr su cooperación.

Bueno, te lo acepto. Dejemos de lado que ellos sobreviven sin comida ni abrigo durante 3 días en una nevada tremenda. Cuando Jonnie encuentra una rata, se la come porque está muerto de hambre, así que los Psychlos asumen que esa es la comida preferida de TODOS los seres humanos. ¿What?

Y aún hay más: resulta que, unas escenas más tarde, nos enteramos de que los Psychlos tienen una maquinita mágica con la cual pueden hacer rápidamente que cualquier humano aprenda su lenguaje y costumbres. ¿No se les ocurrió que este método era más apropiado para conocer los gustos culinarios de los humanos y, más especialmente, para establecer lazos de comunicación que mejoren la interacción general?

Casos como éste abundan. Además hay una buena cantidad de hilos argumentales y conflictos que aparecen solo para ser descartados y nunca más retomarse en las casi 2 horas de duración. Uno de los guionistas originales (J.D. Shapiro) escribió por aquella época un comunicado disculpándose por Battlefield Earth. Mencionó que el libreto terminó siendo “muy distinto a lo que en un principio tenía en su borrador”. ¿Le creemos?

películas malas Battlefield Earth

Cómo no hacer una película

El director Roger Christian hace un uso burdo de los recursos cinematográficos. Todas las transiciones de escenas se hacen con un efecto barrido de apertura de cortina (una variación pobre de los barridos típicos de Star Wars), el slow-motion está utilizado de manera exagerada, al montaje le falta dinamismo y las escenas de acción son todas toscas. ¿Mencioné que cada escena está inclinada sin ningún tipo de motivo aparente? (¡Al menos The Room hizo eso bien!)

El director de fotografía brinda una imagen totalmente plana (en todo el sentido de la palabra), los vestuarios y sets son horrendos, la paleta de colores es siempre igual. Ni siquiera el departamento de sonido o el de efectos especiales la zafan. (POR DIOS. En el año 2000 ya habían salido Matrix y tantas otras excelentes historias de ciencia ficción. ¿Es posible que los rayos láser en Battlefield Earth se vean tan truchos?).

La construcción de los antagonistas deja mucho que desear (¿podían ser más infantiles y estereotipados?) pero después de la décima risa malvada le empezás a encontrar el gustito a la película. Si lográs no tomártela en serio (y, les digo, es muy sencillo hacerlo) rápidamente podés entretenerte con la inmensa cantidad de cosas que están muy mal acá.

Conclusión

Todo lo que se podría haber hecho mal, se hizo mal en Battlefield Earth. ¿Es una gema escondida del mundo del cine, un diamante en bruto aún por descubrir? ¿O es una de esas producciones que existen meramente como anécdota, para enriquecer el mundo del séptimo arte con ejemplos de manifestaciones artísticas bochornosas? Me tiro más hacia la segunda alternativa. Aunque, claro, sobre gustos no hay nada escrito, dicen.